Hombre moría de cáncer y no conocería a su hija. Su esposa hizo lo más increíble…


La llegada de un bebé a una familia puede ser un motivo de gran felicidad, pero cuando ese rayito de sol aparece en medio de una tempestad, les puede cambiar la vida por completo, esa fue la historia de Diane y Mark Aulger. 

Mark había sido diagnosticado con cáncer de colon y tenía pocas probabilidades de sobrevivir. Esa noticia coincidió con la sorpresa de que Diane estaba embarazada por cuarta vez y esa niñita que venía en camino les había hecho aceptar todo con gran  optimismo. Mark hablaba constantemente con la pancita de su esposa para que su hija se familiarizara con su voz, iba contento a sus quimioterapias porque sabía que si todo salía bien podría ver a su hijita crecer. 


Cuando Diane ya estaba en las últimas semanas de su embarazo llegó Navidad y en esa mañana mientras la familia abría sus regalos, nada les preparó para la sorpresa que Mark les tenía : estaba libre de cáncer. La familia esta muy contenta y ahora sólo quedaba prepararse para la llegada de la pequeña Savannah…no tenían idea de que una tragedia más grande se acercaba a sus vidas. 


El 3 de enero después de dar la bienvenida al nuevo año Mark ingresó al hospital por dificultades respiratorias, su corazón se rompió cuando el médico le dio una noticia terrible, la quimioterapia había destruido sus pulmones, desarrolló fibrosis y esto no permitía que el oxígeno llegara a su cerebro y al torrente sanguíneo, se estaba asfixiando en vida. 

El pronóstico indicaba que Mark no alcanzaría a conocer a su hija pero Diane se negaba a darse por vencida y tomó una decisión drástica, pidió a los médicos que le adelantaran el parto para que su esposo pudiera ver a la bebé. 


Afortunadamente todo salió bien, Mark no se perdió ningún minuto del parto y fue el primero en abrazar a la hermosa Savannah, sintió que fue el abrazo más increíble de su vida. Por 45 minutos contempló a la bebé y aunque sabía que sus días estaban contados era inmensamente feliz en compañía de toda su familia. 




Al día siguiente todo empeoró pues cuando Diane colocó a Savannah en los brazos de su padre, notó que tenía poca fuerza en ellos. Llamaron al médico y les informó que Mark estaba entrando en coma…jamás volvería a despertar. 

Diane estaba recuperándose del parto de Savannah pero a pesar de ello reunió a su familia y les dijo que Mark estaba muriendo, era el momento más duro de su vida. Fue el 18 de enero cuando él dio su último aliento, el amoroso padre de familia murió con su hija en brazos. 


Es triste saber que Savannah no tendrá recuerdos de su padre como el resto de sus hermanos, no habrá videos caseros o fotografías de sus fiestas de cumpleaños pero de algo no quedará duda:  su papá la amaba inmensamente y se fue feliz de haberla conocido. 
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