Encuentran a un hombre que vivió enterrado más de 10 años. No creerás lo que hizo para sobrevivir


La vida está llena de historias difíciles de creer y es por eso que son tan interesantes, tal es el caso de Cheung Wai, un hombre chino que fue rescatado de una mina tras haber estado atrapado por 10 años. 


Todo inició cuando una nueva mina estaba siendo construida en Urumai, Xinjiang China. Hacía 10 años que un terremoto de 7.8 grados había sacudido la región y con ello, provocó el derrumbe de la mina. Como era algo común, se asumió que no había habido sobrevivientes pero estaban equivocados.


Cuando los nuevos mineros estaban haciendo los túneles de ventilación y se encontraban vaciando grandes cantidades de cemento fue cuando descubrieron que algo andaba mal... Era un hecho, dentro de la mina, alguien se encontraba atrapado. Era Cheung Wai, uno de los hombres que supuestamente habían fallecido durante el terremoto 10 años atrás. Cheung  no pudo contener el llanto al verlos. Rápidamente lo sacaron de ahí, a estas alturas se había resignado a morir en ese agujero pero no fue así. Lo llevaron a un hospital para analizarlo mientras se informaba a su familia y ahí reveló cómo sobrevivió…


10 años atrás, Cheung Wai era uno de los 79 mineros que trabajaban ahí, su esposa estaba por dar a luz y pensaba que en cualquier momento le avisarían que había iniciado labor de parto. Mientras tanto trabajaba para tener todo listo y darle la mejor vida a su hijo. 

De repente llegó el temblor, casi todos los túneles de ventilación se derrumbaron y era imposible salir, apenas y recibían aire. Con el paso de los años 78 de sus compañeros murieron, sus cadáveres le hacían compañía cuando era hora de dormir y estaba tan acostumbrado al olor de putefracción que ya ni lo detectaba.

Se habían alimentado con la comida de reserva, era para 100 personas pero como varios murieron y aprendieron a racionar bien, la hicieron durar más tiempo. Además, Cheung Wai también aprendió a comer insectos, ratas y topos salvajes de los que transitaban por la mina mientras que para el agua, en ocasiones bebía su propia orina.


En el hospital le dieron un baño y lo rasuraron, no podía creer que por fin había salido de ese infierno donde había permanecido tanto tiempo y cuando su familia lo vio, el momento fue único, había lágrimas por todos lados pero ahora eran de felicidad.

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