7 cosas que harán a tu hijo realmente feliz. La #2 lo hará una persona exitosa…


Todos los padres buscan darle lo mejor a sus pequeños, ya sea en cuanto a bienes materiales, cariño, comprensión y muchísimo amor, pero ¿Será ésto realmente suficiente para que un niño sea feliz? Muchas veces los adultos confundimos la felicidad con tener objetos, posesiones o con la estabilidad financiera, diversión y claro, pasar tiempo en familia, pero muchos de estos conceptos son completamente ajenos para los más pequeños, ya que ellos están aprendiendo a conocer el mundo y lo hacen a través de sus padres y su entorno, entonces volvemos al planteamiento anterior ¿Qué necesita un niño para ser feliz? 


No son los mimos excesivos ni el complacer a los hijos en todo lo que potenciará su felicidad, pues la sobreprotección emocional solamente perjudica su desarrollo y a la larga, se convertirán en adolescentes frustrados, amargados e infelices; así lo indica el psiquiatra Edward Hallowell en su libro Las raíces infantiles de la felicidad adulta, donde plantea que esta emoción positiva se cultiva desde adentro y la función de los padres es desarrollar conductas a través de hábitos sanos, guiándolos y dejando que ellos aprendan a resolver sus problemas. 


En otras palabras, nosotros podemos enseñarle a nuestros niños a ser felices a través de la convivencia, los juegos y las atenciones hacia ellos. 

Te compartiré estos 7 puntos, para que puedas aprender un poco más sobre las conductas, los indicadores y todas las cosas que hacen realmente feliz a un niño, recuerda que la atención que le pongas hoy, será un triunfo el día de mañana: 

1. Amor con rigor

El amor para hacia un niño debe ser incondicional,  y debemos demostrar nuestra preocupación como padres al tener el compromiso de cubrir sus necesidades básicas, tratarlo con paciencia, darle abrazos y besos e incluso algo tan sencillo como compartir una de sus actividades favoritas ya sea colorear juntos o leer un cuento, esta es una manera de demostrar empatía e interés. Sin embargo, es necesario poner límites a actitudes negativas, berrinches o comportamientos no aceptables, de lo contrario, podría perjudicar su comportamiento y la manera en la que el niño se relaciona con las demás personas. 

2. Escuchar sus problemas y dejar que ellos traten de resolverlos

Darse tiempo para escuchar a los niños es algo muy importante, muchas veces los adultos suelen pensar que la comunicación con los hijos es no verbal, pero no es así, ya que las interacciones le ayudan a entender cómo se va a relacionar con sus demás familiares o con la gente en el exterior. Cuando un niño se siente escuchado será feliz, pues sabe que puede ser tomado en cuenta y ésto ayudará a su autoestima. Sin embargo no debemos confundir el escuchar y aconsejar con resolver los problemas. Aunque los adultos piensan que evitarle el sufrimiento y la preocupación a los niños es mejor para ellos, ésto solamente hará que su percepción del mundo menos realista. 

3. Enséñale a ser amable

Afirma la psicóloga Silvia Álava que la amabilidad, el trabajo en equipo y la gratitud son actitudes que distinguen a los niños felices, ya que con el paso del tiempo encuentran la satisfacción en ayudar a los demás, pues son más cariñosos y su buena disposición y energía positiva les hace ser más aceptados socialmente y por lo tanto, más felices. Pero ésto debe complementarse con una actitud igual por parte de sus padres, ya que como dicen por ahí “Se predica con el ejemplo” 


4. Apoya sus muestras de talento y ayúdalo a mejorar

El desarrollo de los niños está marcado a través de gustos y actividades que despierten su creatividad, es tarea de los padres observar sus talentos y ayudarles a mejorarlos, ya que el pequeño se sentirá realizado a nivel personal desde una etapa temprana, pues como dice Hallowell “Las personas felices son a menudo aquellas que dominan una habilidad” También ésto ayuda a mejorar su autoestima debido a que son reconocidos por los demás.

5. Ayúdalo a desarrollar su inteligencia emocional

La inteligencia emocional es aquello que nos dicta como reaccionar ante una situación con la mejor disposición y actitud. Para los niños es importante aprender a resolver un problema en la justa proporción y controlar sus emociones, ésto le ayudará a tener un carácter tranquilo y su vida estará llena de armonía y felicidad. 

6. Siempre sé un ejemplo positivo

Los niños pueden aprender a ser felices con tan sólo observar el comportamiento de sus padres, sin embargo este fenómeno funciona en todos los sentidos, ya que así como pueden imitar conductas positivas son capaces de percibir el mal humor, el pesimismo y la amargura en tu carácter. Tus hijos van a actuar en base a tu comportamiento, si ven gritos, peleas y golpes, van a imitarlo en su vida adulta e incluso en sus juegos. Enséñale a tu niño a disfrutar de los pequeños detalles de la vida, ésto será importante para él y aprenderá a ser feliz de la misma manera que tú lo eres. 

7. Déjalo ser niño

Nunca olvides que fuiste pequeño también, no dejes de lado tu niño interior, pero recuerda que ahora le toca disfrutar, conocer y experimentar estas vivencias a tu hijo; no seas severo con la actividades que le ayudarán a comprender mejor su entorno, déjalo jugar, brincar, correr, mancharse de tierra, trepar e incluso caerse, pero muéstrale que no hay nada malo en eso y que siempre podrá levantarse. Respétalo y muéstrale cariño, comprensión, dale tiempo, así verás a tu hijo feliz y sano física, mental y emocionalmente. 

Ahora después de leer esto reflexiona ¿Le estoy dando a mi hijo lo que realmente necesita para ser feliz o lo que YO pienso que necesita? Te invito a meditar al respecto y recuerda que los niños felices no son los que tienen todas las cosas materiales que desean, sino aquellos que tienen la atención y el amor de sus padres.

Recomendados
Recomendados