8 preguntas que podrían salvar tu matrimonio. Aún estás a tiempo…


Las cifras de divorcio en la actualidad son alarmantes. Si observamos el trato entre dos personas que antes formaban una pareja, en ocasiones cuesta creer que ahí hubo amor, pero en otras, es fácil darse cuenta de que saben que se equivocaron al tomar esta decisión. ¿Se hubiera podido evitar esta terrible experiencia? Sí, todo inicia con elegir adecuadamente a nuestra pareja pero ¿qué pasa cuando ya se está juntos y sentimos que el divorcio es la única opción para salir de esa relación? Hay ocasiones en que esta no es la mejor respuesta y si sientes que es tu caso, permíteme compartirte unas ideas para reflexionar en el tema. 


El divorcio en la mayoría de las ocasiones provocará gran dolor a los involucrados y aunque no lo parezca, en muchas de esas parejas después aparece el arrepentimiento. Es por esto que quiero decirte que quizá el divorcio no es la única solución, el amor puede salvarse si identificamos los errores a tiempo. 



Para saber en qué detalles son los que puedes trabajar en tu relación, quiero que te hagas las siguientes preguntas. Es probable que tu malestar tenga solución y que al exponerlo a tu pareja puedan solucionarlo, solo hay que ser conscientes de que llevará tiempo, práctica constante y claro, mucho compromiso. Te recomiendo hacerte estas preguntas a solas y después en conjunto con tu pareja : 

1.- ¿Los problemas se evaden? 

En ocasiones nos podemos esconder detrás de una montaña de trabajo o el cuidado de los hijos, pero los momentos no siempre se pueden posponer, esto sólo hará que los problemas crezcan y que cada una de las partes desarrolle sentimientos negativos hacia el otro. Ponte a pensar ¿cuándo fue la última vez que tu pareja y tú hablaron largo y tendido sobre su vida, problemas, preocupaciones y sueños? 

2.- ¿Cuánto tiempo dedican a la relación de pareja? 

Muchas relaciones se enfrían por la pérdida de detalles, ambas partes se dejan llevar por sus obligaciones y después buscan algo que se ha perdido. Antes de separarte, da tiempo de calidad a tu pareja, salgan en cenas románticas, aumenten la muestras de cariño, si lo inicias tú verás que en poco tiempo tu pareja de corresponderá, quizá sólo necesitaba un empujón. 

3.- ¿Cómo se resuelven los conflictos? 

¿Gritos? ¿Peleas? ¿Ley del hielo? No, los conflictos no se arreglarán con más problemas, al contrario, hay que darnos el tiempo de calmarnos, de acomodar nuestras ideas y entonces hablar para ver qué hicimos mal e identificar nuestra responsabilidad. Ambas partes deben comprometerse en hacer la solución una realidad, debes recordar que también tu pareja no eres tú, que es un ser que piensa distinto. Da acciones claras a seguir, por ejemplo si quieres que llegue más temprano a casa, no le digas solo eso, dile a qué hora le esperarás. 

4.- ¿Hablas con tu pareja en los mejores momentos? 

Muchas veces algo nos molesta o nos duele y estallamos como olla de presión, pero no pensamos en que la pareja puede ver esta acción como un ataque a su persona, necesitarás de toda su atención para poder encontrar una solución o no entenderá lo que ocurre. Cuando quieras hablar con ella o él, pregúntale primero si es un buen momento, así sabrás que está dispuesto o dispuesta a escucharte con todos los sentidos.

5.- ¿Por qué decidieron estar juntos? 

Aquí es importante la honestidad, si uno de los dos decidió estar con el otro por soledad, esa no es la base de una relación, si fue por la llegada de un bebé tampoco. Lo que vale es que ambos tuvieran esas ganas de compartir la vida uno con el otro,  que tuvieran un plan de vida, metas conjuntas. Recordar el por qué, ayudará a que regresen por el buen camino o que entiendan por qué sus caminos llevan hacia direcciones distintas. 

6.- ¿Quién está influyendo en tu decisión?

Este tema del divorcio ¿es algo que pensaste tú, los dos, o fue consejo de un familiar o amigo?  Cuando compartimos los problemas de pareja con otras personas, generalmente nos dicen lo que queremos escuchar, pero no consideran la parte de la historia que ha vivido nuestra pareja, no pueden dar consejo si no conocen el panorama completo. Lo mejor que puedes hacer es hablar con tu pareja, como dicen por ahí, lavar los trapos sucios en casa. Si tu pareja te pide otra oportunidad, analiza si tu decisión es porque no sientes amor o porque simplemente estás cansado o cansada de las cosas que no hace bien.

7.- ¿Cómo sería tu vida después del divorcio? 

Analiza lo que has logrado con tu pareja, el crecimiento que has tenido en esta etapa de tu vida. No es bueno quedarse con quien no amas por estabilidad económica o por los hijos, ellos todo notan. El divorcio es la oportunidad de recuperar la libertad para que ambos sean mejores personas, seres plenos, que trabajen y que cumplan todas sus metas para tener la recompensa máxima, la felicidad. ¿Imaginas tu vida sin él o ella? ¿Te duele pensar en ese escenario? Es probable que el divorcio provoque rechazo o resentimiento en tu círculo de seres queridos, pero debes estar convencido de que será lo mejor. 

8.- ¿El divorcio te haría una mejor persona? 

Cuando estamos molestos o sentidos con alguien, es normal pensar que estaríamos mejor sin él o ella, pero si las fallas son responsabilidad de ambos y no asumimos nuestra parte de la culpa, lo más probable es que terminaremos arrastrando esos conflictos personales a otras relaciones, sentirás que el problema no era tu pareja sino tú. 

Lo único que me resta decir es que antes de tirar la toalla, hagas todo lo posible por salvar la relación, mientras exista amor habrá esperanza. Todos podemos tomar decisiones equivocadas, pero reconocer nuestros errores nos permitirá sanarlos. No decidas dar el paso del divorcio sin antes hablar con tu pareja, expresa lo que te falta, lo que quieres, lo que anhelas, escucha también lo que en su parecer te ha fallado a ti. El divorcio es la solución cuando estás seguro o segura de que no hay amor, todo lo demás puede solucionarse si se lo proponen.

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