Aprende a decir que NO sin sentir culpa ni lastimar a tus seres queridos. Te sentirás mucho mejor


Sabemos que cuando se trata de la familia, decir NO, es algo muy difícil, pues muchas veces nos gana la culpa y a pesar de que cumplir con nuestra promesa es una tarea casi imposible, no tenemos la fuerza de voluntad para decir simplemente “No puedo hoy, lo lamento” Si bien, una persona siempre buscará el bienestar de sus seres queridos, hay que aprender a poner un límite a la ayuda brindada cuando ésta nos aleja de cumplir nuestras propias necesidades; ponte a pensar en todas aquellas veces en las que tuviste que cancelar tus planes para salir a divertirte, relajarte o que cambiaste una cita importante por cuidar a tus nietos o por hacerle favores a alguien más. 


Es muy común sentir culpa ante lo que no se puede realizar, sobre todo si se le dice que no a la pareja, a los hijos o a algún familiar muy cercano que en anteriores ocasiones nos ha brindado apoyo; pero hay que ser prudentes y comunicar de manera efectiva los motivos de nuestra negativa, sin dejarnos llevar por chantajes como “Pero yo siempre te ayudo” “ A ver quien te ayuda para la otra” Debemos de entender que el apoyo no se da con condiciones, por ello no debemos sentirnos culpables con ese tipo de comentarios, ya que para eso son, para manipularnos y hacernos ceder ante la presión. 



Recuerda que quien amenaza y chantajea para obtener beneficios está actuando de manera injusta y es necesario poner un alto a dicha persona; recuerda que lo primero en lo que debes enfocarte es en tu vida, tu realización personal y tu tiempo. 

El día de hoy quiero compartir estos puntos, que están dirigidos a esas personas que quieren complacer a todo el mundo a costa de sus necesidades ¡No permitas que tu vida pase resolviendo los problemas de los demás! Es hora de poner en práctica lo siguiente: 

1. Ordena tus prioridades

Si se puede ayudar a los demás, pero no dejando a un lado nuestros compromisos previos; muchas personas se sienten egoístas al negar su ayuda después de un largo día de trabajo, pero hay que entender que también el tiempo libre y los momentos para relajarnos son necesarios para recuperarnos y estar bien. Recuerda que si dices “Sí” todo el tiempo, pronto la gente comenzará a confundir tu ayuda con responsabilidad, así que lo mejor es ocuparte de ti  mismo primero, pue si no estás bien tú, será muy difícil ayudar a los demás.

2. Se firme y di NO a lo que no puedes cumplir

No por querer quedar bien digas que sí a cosas con las que no te sientes cómodo, o a aquellas que por motivos de tiempo o dinero no podrás llevar a cabo; por ejemplo como esas personas se quedan limitados de dinero y están batallando durante toda la semana por haberle prestado a alguien más, no quieras resolver la vida de otros complicando la tuya, recuerda que lo mejor siempre será encontrar el equilibrio y decir NO con firmeza; ver primero por ti para poder apoyar a otros. 

3. No te sientas comprometido

Recuerda que cuando se hace un compromiso es necesario cumplirlo, pues el no hacerlo te hará ver como una persona que no tiene palabra, para evitar esto hay que saber escoger aquellos compromisos que somos capaces de cumplir. Sin embargo, no debemos hacernos responsables por los problemas de los demás, así que lo más saludable es decir NO a tiempo. Trabaja en tu asertividad y no caigas ante la presión de los demás.

4. Establece límites respetuosamente 

Deja a un lado el miedo al rechazo, recuerda que hay veces en las que no es posible ayudar a los demás, por lo tanto hay que aprender a establecer dichos límites, dejando muy en claro que en qué puedes apoyar y cuáles momentos son únicamente para enfocarte en tu persona. Siempre dejando en claro la razón, pero sin justificarte demasiado, ya que finalmente decir “Sí” o “No” es tu elección. 

Espero que estos consejos te sean útiles para aprender a decir NO sin sentirte culpable. Les deseo un excelente día y que lo pasen bien. 

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