El momento perfecto para casarte sí existe. Que el amor verdadero dure toda la vida


¿Por qué las parejas se separan tan rápido hoy en día? Parece increíble que con todos los matrimonios esté pasando exactamente lo mismo, cada vez vemos a personas más jóvenes uniendo sus vidas, muchos de ellos creyendo que han encontrado al ser perfecto que estará siempre a su lado, pensando que eso que están sintiendo en ese momento estará ahí toda la vida, que no hay otra persona igual en el mundo o quien le quiera más que aquella con la que ha escogido quedarse ¡Fatal error este pensamiento! No quisiera destruir las ilusiones de esos jóvenes entusiastas que sienten que quieren bajarle la luna y las estrellas a la mujer de sus sueños, ni tampoco pretendo incomodar a las jovencitas que sienten que están al lado del amor de su vida, sin embargo, es necesario entender que compartir la vida con alguien no es nada fácil aunque haya muchísimo amor de por medio. 



Me parece penoso ver cómo todos esos jóvenes enamorados comienzan su vida juntos con mucha esperanza, ilusión y sobre todo mucho amor, el cual expresan con caricias, besos y canciones románticas, con detalles como flores, un lindo vestido y el maquillaje impecable, sin reclamos y felicidad pura. Pero a pesar de que todo esto, las estadísticas no mienten, pues en México el índice de divorcios ha aumentado de manera alarmante, de cada 100 matrimonios, 19 terminarán y en menos de 10 años, sin duda nos damos cuenta que algo está ocurriendo y esto se debe a que la mayoría de las parejas, está tomando una de las decisiones más importantes de su vida en una etapa que nubla el juicio de cualquiera: el enamoramiento. Tal vez suene un poco confuso pero ¿Te has preguntado por qué tus padres o tus abuelos siguen juntos a pesar de los problemas y los años que han pasado? Quizá sea porque ellos entendieron esto antes de unirse en sagrado matrimonio. 


Hoy compartiré contigo estos consejos, quizá es hora de conocer la verdad sobre la unión más bella y compleja de nuestra sociedad. 

1. ¿Que significa estar enamorado? 

Erróneamente en la juventud confundimos el “enamoramiento” con “amor”, anteriormente lo habíamos planteado, el primero es una etapa que obedece a un proceso químico, se trata de una sensación de bienestar constante, en el cual la pareja se convierte en el centro de nuestro pensamiento y claro, todas las emociones están a flor de piel; ésta se da al principio de toda relación de una manera sumamente fuerte, pareciera que todo es perfecto y el deseo físico hacia el otro es una parte muy importante durante ese tiempo, pues se va descubriendo algo nuevo y lo único que el cerebro procesa en ese momento son todas las cosas en común, las virtudes y aciertos del otro. Es muy común que en ese momento, la pareja evite a toda costa las fricciones y desacuerdos, pues lo más importante en este periodo, es la satisfacción física, la felicidad y gozar estar el uno al lado del otro ¿Suena perfecto verdad? Quién no querría casarse con alguien que le hace sentir ese bienestar inigualable, que brinda su protección y apoyo y sobre todo que demuestra todo su amor… claro que todos queremos eso, sin embargo, esas actitudes pertenecen a un romance pasajero, pues el verdadero compromiso comienza cuando todos esos sentimientos van disminuyendo. 

2. El casarse enamorado puede traer una dolorosa decepción

Los primeros 2 años del matrimonio suelen ser como una eterna Luna de Miel, pero conforme el “hechizo” del enamoramiento va perdiendo fuerza, ahora las cosas parecen bastante diferentes, pues a nuestros ojos esa persona cambia de repente, pues tiene algunas actitudes extrañas y pesimistas, ya no le parece todo lo que antes querías hacer, tiene hábitos que resultan molestos y de repente ha dejado de arreglarse tanto como antes e incluso comienzan a discutir de vez en cuando, algo que jamás pasaba antes. Sin embargo, esto no significa que la pareja haya cambiado, sino que ahora la venda del enamoramiento se ha caído y se va perdiendo el miedo de mostrarse tal y como son. Entonces eso de que haya cambiado en realidad es una mentira, nadie cambia en tan poco tiempo, simplemente después del enamoramiento se empiezan a ver las cosas como son, y es cuando las decepciones atacan, las típicas preguntas rodeadas de dudas y resentimiento “¿Realmente quiero pasar el resto de mi vida con esta persona?” “Tal vez nos casamos demasiado rápido” “¿Qué tal si no es la persona indicada para mí?” Así es, idealizar nos puede llevar a la peor de las desilusiones.

3. El amor debe ser algo de todos los días

Como menciona la psicóloga estadounidense Susan Pease Gadoua, el amor no debe ser la razón principal para unir nuestra vida a una persona, pues el amor como ella lo plantea es una emoción cambiante; recuerda que el amor es algo que se debe trabajar todos los días con una actitud positiva, comprensión, confianza y deseos de entenderse el uno al otro, sin embargo para estar con alguien también se necesita tener algo más en común como metas, objetivos y el deseo de conseguir todos sus sueños con el apoyo mutuo. Recuerda que el amor es el resultado de pequeñas acciones diarias y con todas ellas se debe construir un futuro en conjunto. 

4. ¿Cuando es el momento perfecto para casarse? 

Aunque la etapa del enamoramiento suele durar aproximadamente dos años, no te diré que después de ésta debes armarte de valor y compartir tu vida con esa persona, no existe un tiempo ni un lugar perfecto, pero sí te puedo decir lo siguiente: No te cases cuando sientas las mariposas en el estómago, espera a que esa sensación de emoción y el cosquilleo se conviertan en entusiasmo por seguir adelante; no te cases cuando sientas que la vida se te va si no estás a su lado, hazlo cuando te consideres una persona autosuficiente y tu pareja también lo sea, pero que a pesar de ello, quieran compartir esa independencia tomados de la mano y siguiendo el mismo camino; escoge a la persona que en lugar de pedirte salir a cenar cada fin de semana te ofrezca una deliciosa comida en casa sin el ruido de los demás; toma la decisión más importante de tu vida cuando el compromiso sea más grande que la pasión, porque aunque el cuerpo y el rostro cambien con el tiempo la lealtad, la fidelidad y la confianza, son valores que jamás se perderán. Construyan el amor diariamente y cuando la madurez alcance a ambos, compartan todo eso por lo que han trabajado, tal vez no sean dos años, tal vez sean tres o cuatro, pero el amor de verdad nunca lleva prisa. 

Olvida esa frase de “Tenemos toda la vida para conocernos” lo mejor para que un matrimonio funcione es conocerse sin prisa, tener objetivos en común y sobre todo cuidarse el uno al otro.
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