Este es el veneno que está destruyendo tu relación. Aún estás a tiempo de salvarla


Cuántas personas han sufrido a causa de la indiferencia; cuando alguien siente tan segura a su pareja, las cosas suelen salirse de control y ambos comienzan a distanciarse, lo peor del caso es que se dan cuenta hasta que ya es demasiado tarde. 

Una relación fuerte puede debilitarse fácilmente si no se cuida el amor, si se dan constantemente las faltas de respeto y sobre todo si no se toman en cuenta las necesidades propias y las del otro; hay que aprender a ver las cosas con más empatía, claro que en ocasiones es difícil ver más allá del enojo y el coraje, pero si realmente queremos que una relación sea próspera y estable, es necesario dejar de lado ciertas actitudes negativas que solamente dañan el cariño y lastiman la confianza: 


Indiferencia

He visto a muchas parejas que confunden la indiferencia con poder, pero una relación no se trata de ver quien tiene el control o a ver quien puede hacer su santa voluntad, la verdadera esencia de una pareja es cooperación mutua, y no ignorar a uno cuando no hace lo que el otro quiere. 

Portarse indiferente ante los problemas, los desacuerdos, los errores o los sentimientos de la persona con quien vives no te convierte en alguien fuerte, sino en un ser insensible que no tiene consideración hacia su pareja y con esa actitud negativa sólo matarás el amor. 

Actitud defensiva

Hay personas que ven a su pareja como un enemigo o como alguien a quien le deben demostrar que son capaces de hacer las cosas por sí mismos; volvemos a lo mismo, en una relación no debe existir competencia entre ambos, deben formar un frente común ante los problemas, las adversidades y todos aquellos que critican a tu pareja, por ello es necesario ser abiertos en la relación. 

Un error muy común es sentir que el otro está buscando siempre algo para criticar y someter, por ello muchas parejas contestan de manera agresiva sin motivo aparente. 

Los pleitos de este tipo son recurrentes, pero fácilmente evitables, ya que con un poco de confianza y trabajando en la autoestima, es posible corregir ese coraje y frustración que se vive en la relación. Platica con tu pareja, coméntale cómo te sientes respecto a ciertos comentarios y trabajen juntos para que su relación se fortalezca y el amor no se apague. 

Desprecio

Por supuesto que el amor y el desprecio son sentimientos contrarios, pero este indicador solamente prueba que la pareja no está cómoda, quien ataca, se muestra impaciente y constantemente critica a su pareja, ha entrado en una etapa de negatividad, está inconforme con las conductas de la otra persona (sean buenas o malas). Esto también puede significar un rompimiento en la etapa de enamoramiento, ya que se están viendo los defectos del otro. No cabe duda, que el desprecio es una señal clara de que la relación está llegando a su fin. 

Permitir que la familia critique a tu pareja

Quizá no eres quien critica a tu pareja ¿Pero qué me dices de tu familia? El no darle su lugar a la persona que vive contigo, es una manera de insultarla e ignorar sus necesidades; por supuesto que no puedes obligar a tu familia a que sienta aprecio por tu pareja, sin embargo debes exigir respeto, pues alguien que ama, siempre procurará el bienestar del otro; hay cientos de personas que no logran poner límites entre su familia y su pareja, lo cual genera pleitos y discusiones que fracturan la relación.  

Dar por sentado su cariño

Decir “Te amo” no tiene tanta validez como demostrar ese sentimiento con acciones concretas. El tener detalles con la pareja como preguntar cómo ha ido su día, asegurarse que ha comido, que no tenga ningún pesar o simplemente ofrecer ayuda en los momentos complicados es una manera de hacerle al otro sentirse querido. En ocasiones las parejas tienen dificultades cuando el tiempo pasa, muchos pierden los detalles de este tipo y dan por sentado a su compañero de vida, pero el no expresar amor hacia el otro, puede terminar con cualquier relación. 

No decir las cosas a tiempo

Una parte importante de la relación es la comunicación asertiva, ya que cuando surgen problemas, lo ideal es hablar sobre lo ocurrido para llegar a una solución favorable para ambos; sin embargo lo más común y destructivo es acumular los desencantos, el coraje, las malas decisiones, esto se convierte en una bomba de tiempo que estalla en el momento menos indicado, generando una serie de pleitos sin sentido que destruyen la confianza y la paciencia entre la pareja. Lo mejor es decir las cosas en su momento, si cuando la ofensa ocurre, duele demasiado para resolverlo en el mismo instante, tómate un respiro, aléjate un rato y después coméntalo tranquilamente con tu pareja, así es como se puede resolver cualquier malentendido asertivamente. 

No descuides el amor que durante tanto tiempo has construido con tu pareja, toma en cuenta que una relación puede ser tan sencilla o complicada como ustedes lo decidan. Elige ser una persona racional y que escuche atentamente, no permitas que los problemas terminen con tu relación, recuerda que lo mejor es hablar con tranquilidad, perdonarse y seguir adelante. ¡Que lo pasen bien! 

Recomendados
Recomendados