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Esto es lo que debes y NO debes hacer ante una traición. Tú solo encárgate de...


Ese mal sabor de boca, la confusión y sobre todo el coraje que queda después de una traición, es algo que no es nada fácil de superar. Cualquier tipo de engaño es terrible, llámese infidelidad, estafa, robo o los chismes que buscan dañar la imagen de alguien y hacerle ver como un monstruo. Sin embargo, no debemos dejarnos vencer por la ira, ya que resulta incluso más dañino para la víctima desgastarse constantemente con los sentimientos negativos, pues la mente está todo el día ocupada con eso y no se da la oportunidad de pasar la página, comenzar de nuevo o peor aún, la persona afectada se vuelve insegura, aislada y decide no volver a depositar su confianza en nadie por temor a la ingratitud. 


Es importante cerrar ciclos, sobre todo cuando ha ocurrido algo complicado, no dejarse vencer y en lugar de convertirse en un ermitaño y amargarse la vida, dejar que todo fluya y aprender a perdonar para que nuestra felicidad no se vea nublada, más esto no significa que la relación con la persona deshonesta seguirá siendo igual, pues debe haber consecuencias para aquellos que no supieron valorar la amistad, el amor o el apoyo de su pareja, amigo o familiar. 



No te rebajes al nivel de quien te ha engañado o ha cometido una falta hacia tu persona, no caigas en las provocaciones de aquellos que buscan verte humillado o en el suelo, mejor deja que las cosas sigan su rumbo y aléjate de quien te ha herido; recuerda que en esta vida, todo tiene consecuencias y así como lo bueno atrae la bondad y el amor, lo malo trae desgracias y soledad.

Te daré unos consejos sobre lo que puedes hacer para superar ese trago amargo: 

1. No desees el mal a nadie

La traición de cualquier tipo provoca una crisis emocional en la persona afectada o la víctima, ya que la imagen hasta cierto punto idealizada que se tenía de esa persona, pero a pesar de esos sentimientos encontrados de coraje, no es prudente desear el mal, pues recuerda que para cada acción existe una consecuencia, y todos aquellos que cometen actos vergonzosos el día de hoy, cosecharán malos tratos por parte de sus amigos y todos a los que les ha ocasionado daño. Al final, deja que la vida se encargue de darles su merecido a todos los que han obrado mal y no han sabido corresponder la buena voluntad de quienes le rodean.  

2. Perdona y deja que las cosas fluyan

El coraje y los sentimientos de venganza son provocados por la crisis emocional que se sufre, sin embargo no debes dejar que el coraje que apodere de ti, simplemente aprende a perdonar las ofensas de quienes te han hecho daño, verás que el tiempo se encargará de curarte esas heridas; quédate con la conciencia tranquila, y distrae tu mente de la tragedia; perdona y vivirás en paz, más eso no significa que las cosas volverán a ser como antes, pues obviamente 



3. Deja que los sentimientos negativos se vayan

No te enganches a la negatividad, enfócate en ti, tus compromisos y preocupaciones, aleja de tu cabeza esa idea de la traición, recuerda que a veces este tipo de pruebas son necesarias para que deseches de tu vida a todas esas personas que no te traerán nada bueno, pues aunque sea doloroso hoy, quien ha sido deshonesto una vez, lo será toda la vida, así que eso ocurriría tarde o temprano. Recuerda que nada puede hacer cambiar a una persona más que su propia voluntad. 

4. Poner límites y alejarse si es necesario

Cuando se descubre una deslealtad por parte de la pareja o de un amigo, e incluso de la misma familia es necesario poner en claro las cosas, pensar y reflexionar si existió la intención de la otra persona de herir o hacer daño, muchas veces las conductas dañinas se hacen sin plena consciencia aunque igual es doloroso para la víctima. Es necesario poner un límite a la persona que ha cometido la falta y alejarse para meditar y buscar una solución a lo ocurrido, lo cual nos llevará al siguiente y último punto. 

5. Analizar si es posible o no la reconciliación

Después de pensar las cosas y analizar la situación escuchando muchas veces la explicación del otro y por supuesto haciendo una lista de lo bueno y lo malo que aquella persona ha traído a nuestra vida, ahora en base a ello se puede decidir si la reconciliación es posible, porque el perdonar el daño, no significa que las cosas volverán a ser como antes. 

Toma en cuenta estos consejos y no te amargues por culpa de aquellos que viven a costa de otros. Date la oportunidad de ser feliz.

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