Los 10 errores más graves que cometen los padres al educar a sus hijos. Urgente compartir


Nadie nos enseña a ser padres, por lo que es evidente que mientras estamos llevando a cabo la ardua labor de educar a los hijos, podemos tener algunas fallas y tropiezos en el camino, los errores forman parte de nuestra propia naturaleza, sin embargo, debemos aprender a identificar los detalles que hemos dejado de lado para rectificar y formar niños felices y con una alta autoestima. 


A todos nos llega a pasar que tras repetir durante años y años “Jamás voy a educar a mis hijos de la misma manera en la que mis padres me enseñaron a mi” o cuantas veces condenamos a nuestra madre por ser sobreprotectora y ahora estamos repitiendo los mismos patrones que juramos destruir. Por eso no hay que juzgar, ya que educar a un ser humano que depende completamente de ti, no es algo sencillo ni física ni mentalmente. 

Por eso quiero invitarte a revisar estos fatales errores que cometemos los padres, tal vez el conocerlos a detalle te podrían ayudar a mejorar en tu papel como padre. Recuerda que una actitud positiva, paciencia y mucho amor, podrás enseñar a tus hijos el verdadero significado de la vida. 

1. No escucharlo

No importa si tu hijo es pequeño y aún le cuesta algo de trabajo expresarse, pero lo ideal es dejarlo hablar para que desarrolle ese sentido de pertenencia y seguridad en el ambiente familiar, debes cultivar la paciencia, déjalo que encuentre las palabras suficientes para decir lo que busca compartir contigo o con otros adultos. Recuerda que los niños deben ir aprendiendo a convivir de manera sana y natural desde el hogar ya que es algo que les ayudará a adaptarse mejor a la sociedad con el paso del tiempo, comenzando por sus futuros compañeros de clases y maestros. 


2. Minimizar sus virtudes y fortalezas

La mayoría de los padres primerizos cometen el error de enfocarse más en los errores del niño, ya que buscan corregirle de manera prudente para que aprenda todo de la mejor manera, no dudo que la intención sea buena, sin embargo es necesario aprender a visualizar y reconocer de manera efusiva los aciertos y fortalezas del pequeño, por ejemplo su destreza para algunos juegos, el hecho de haber aprendido los nombres de los colores, saber atar solo sus zapatos o aprenderse la estrofa de una canción por mencionar algunos. Es importante que el niño se sienta autorrealizado, ya que esto potencia su desarrollo saludable y crecerá con ganas de desenvolverse en ciertas disciplinas. De lo contrario, se sentirá señalado y aprenderá que solamente puede obtener la atención de sus padres por medio de errores. 


3. No respetar su personalidad

Hay que tener en cuenta que los niños desde muy temprana edad comienzan a tomar conciencia de sus gustos, intereses y sobre todo comienzan a desarrollar su propia personalidad, muchos niños se muestran más tímidos e introvertidos, mientras que otros pueden ser más activos y extrovertidos. Nosotros como padres debemos aprender a diferenciar estos rasgos únicos y jamás obligar a los niños a realizar actividades que vayan en contra de sus intereses, pues podríamos quebrantar su espíritu y dañar su autoestima, ya que interiorizan pensamientos como “Todo lo que yo pienso está mal y mamá o papá son quienes realmente saben” Lo cual puede perjudicar la capacidad de elección del pequeño en un futuro. 

4. La sobreprotección

Muchos niños se ven afectados por el rechazo y descuido de sus familiares, sin embargo en el polo opuesto nos encontramos a los padres sobreprotectores, quienes con tal de evitar el sufrimiento y el dolor a los hijos en muchos aspectos sin darse cuenta que el daño lo están provocando ellos mismos con su actitud temerosa y asfixiante. Deja que tu hijo se tropiece para que aprenda a levantarse y a fortalecer su espíritu, porque aunque hoy sea pequeño y necesite de ti, tú no podrás estar a su lado toda la vida. 


5. Darles todo en la mano

Dale las armas, más no las dispares por ellos. Deja que batallen un poco, pues si eres de los padres que por impaciencia o simplemente por practicidad decide darles todo en la mano, terminarán volviéndose inútiles. Recuerda esta famosa y brillante frase: “Dale un pescado y comerá un día, enséñale a pescar y comerá para siempre” 

6. Los gritos

Anteriormente habíamos discutido los errores y las consecuencias de los gritos hacia los niños, no te dejes llevar por la frustración y la impaciencia, reflexiona, piensa y explicale a tu hijo las veces que sean necesarias evitando a toda costa alzar la voz, pues aunque aparentemente gritando los niños “entienden a la primera” es un método de corrección que a la larga hará que tu hijo se convierta en una persona autoritaria e incapaz de resolver sus problemas sin gritos.

7. Educarlo igual que a sus hermanos

Si tienes dos o más hijos debes tener en cuenta que esos maravillosos seres humanos tienen rasgos de personalidad e intereses diferentes, no trates de reducirlos a una estadística, no simplifiques el proceso de enseñanza como lo hace el sistema educativo actual, de manera impersonal y poco atenta, como padres debemos tomar en cuenta las necesidades emocionales y de aprendizaje de cada uno. Recuerda que un trato adecuado a su persona los hará más felices y potenciarán su desarrollo al máximo. 

8. Compararlo con alguien más

Ni con sus hermanos, ni con primos, vecinos u otros compañeros de la escuela. Cada niño es único y tiene fortalezas distintas, tal vez para tu hijo más grande las artes sean lo que más se le facilite, sin embargo el más pequeño prefiera hacer actividad física. Lo mejor es enfocarse en estos puntos a su favor y tratar de educarlo como más se le facilite al pequeño. No lo compares, los niños suelen hacerlo todo el tiempo, sin embargo su enfoque es mucho más positivo, lo mejor será impulsarlo y escucharlo. 


9. Canalizarlos y no limitarlos

Evita los regaños cuando se trate del desarrollo de una nueva habilidad, si el pequeño pateó tan fuerte el balón dentro de la casa que rompió un objeto frágil trata de arreglar el problema con paciencia, evita enfocarte en lo malo, explícale que la casa no es lugar para jugar con un balón, y trata de llevarlo a hacer deporte al parque algunas veces por semana. No limites su gusto por la actividad física, simplemente hazle entender que para todo hay tiempo y lugar.

10. La falta de comunicación

Hablar con tu hijo es esencial para conocer sus inquietudes, sus virtudes y defectos, fortalezas e incluso su manera de ver la vida, no lo rechaces, evita herirlo con una actitud indiferente hacia sus pláticas, porque aunque muchas veces los temas de los que un niño habla pueden parecer triviales para la ocupada vida de los padres, aprender a conocer a tu hijo es lo mejor que puedes hacer para ayudarle en su desarrollo. 

Espero que ésto te haya servido para darte cuenta todo lo que puedes hacer para ayudar a tus hijos a tener una vida feliz y plena. Te deseo mucho éxito y sobre todo armonía en tu hogar. ¡Hasta la próxima!.

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