Mira el daño que le haces a tus hijos mayores cuando los pones a cuidar a sus hermanitos


Sabemos que no podemos evadir la responsabilidad de cuidar a nuestros hijos, sobre todo a los más pequeños, pues tienen necesidades especiales de atención, debido a que están aprendiendo otro tipo de cuestiones que muchas veces los hermanos mayores ya han desarrollado. Precisamente el día de hoy estuve pensando en un tema que me ha puesto a reflexionar mucho acerca de estas diferencias entre los hermanos mayores y menores, ya que muchos padres orgullosamente le dicen a sus amistades y a los demás familiares “El mayor es todo un hombrecito, me ayuda a cuidar a su hermano cuando estoy ocupada, a veces hasta él le da de comer y lo arrulla para que se duerma” Si este es tu caso o el de alguien cercano a ti, te sugiero que leas con atención lo siguiente. 


No quiero que se malentienda la situación, pues es importante que desde pequeños se les inculque a los niños el amor y las ganas de cuidar a los más pequeños, sin embargo, ésto es algo que se debe aprender con el paso del tiempo, por lo que se les deben dar a los hermanos mayores responsabilidades acordes a su edad ¿Creen qué es prudente dejar a un niño de 7 años vigilando a un pequeño de 3?  Aunque la madurez física y emocional del mayor dista mucho de la del menor, ninguno de los dos tienen aún la capacidad de hacer todas las cosas por su cuenta, incluso, la curiosidad natural y el impulso de explorar los alrededores sigue siendo igual en ambos. 



Debemos entender algo muy importante: un niño que aún no puede ocuparse de sí mismo por completo, no debe ser puesto a cargo de cuidar la integridad física de un pequeño aún más vulnerable. Por ello me gustaría compartir estos interesantes y acertados consejos con ustedes sobre el tema. 

Se les da a los niños mayores una tarea más allá de sus capacidades 

Primero que nada, debemos tener en cuenta que las capacidades de los niños, son habilidades y aptitudes que se van adquiriendo con el tiempo, la enseñanza de los padres y las experiencias; dicho lo anterior debemos plantear que el aprendizaje se va dando por etapas, y tomen en cuenta que si a nosotros como adultos, nos cuesta trabajo cuidar a los hijos ¿Qué tan frustrante será para un niño que apenas está aprendiendo a leer cuidar a su hermano menor? Recuerda que a esa edad, los niños van aprendiendo a conocer su propia personalidad y cualquier falla puede debilitar y lastimar su autoestima al asumirse como incapaz de llevar a cabo una tarea dada por sus padres. 


Les pondré un ejemplo: Juan de 7 años cuida a su hermano Raúl de 4. El más pequeño golpea su cabeza en la mesa del comedor y al llegar la madre después de 10 minutos de ausencia ve tal espectáculo de llanto corre preocupada. La madre se enfurece con Juan al ver que el pequeño Raúl tuvo un accidente, sin embargo el niño mayor se ha quedado paralizado del susto e intenta inútilmente sobar la cabecita de su hermano menor, ante la desaprobación de su madre. Evidentemente aquí la responsabilidad de lo ocurrido no ha sido del pequeño de 7 años, ya que él no sabe actuar asertivamente ante una situación de peligro.

Por supuesto que como padres debemos alentar la convivencia entre hermanos, sin embargo, responsabilizar a un pequeño del cuidado de otro, es algo que podría crear traumas e inseguridades a ambos.  


Se crea confusión con las figuras de autoridad en el hermano menor

De acuerdo con la psicóloga Paola S. Aguilar, dentro de la familia existen jerarquías, es decir puestos de autoridad que se deben respetar dentro de la estructura familiar; se supone que los hijos deben ocupar el mismo espacio, y el rol de los padres es el que deben representar la mayor figura de autoridad dentro del hogar, pues son quienes aplican las reglas, dan castigos o premian la buena conducta, enseñan y protegen. Sin embargo el poner a los hermanos mayores como una nueva figura “paterna” o “materna” creará inseguridad en el niño más pequeño, pues para él resultará difícil de entender que una persona pequeña y no un adulto trata de imponerse y corregir su conducta pues muchos niños a los 7 años aún no pueden cocinar, o arreglar su ropa solos ni hacer sus deberes escolares por su cuenta, ya que necesitan la ayuda y guía de sus padres. 

Esto podría desatar conductas de rebeldía temprana en los niños pequeños y en general problemas de comportamiento, ya que ve al otro hermano como su igual, porque en la estructura familiar, lo es. También es muy común ver peleas constantes entre ambos hermanos desatadas por esa confusión y por la rivalidad impuesta a causa de un error de los padres. 


Se les niega a los niños más grandes su derecho a disfrutar como hermanos

La única responsabilidad de los niños más grandes hacia sus hermanos menores es convivir, jugar, conocerse y simplemente disfrutar de la bella compañía. No debemos forzar a nuestros hijos a crecer antes de tiempo, ellos tienen derecho a disfrutar su niñez, y a nosotros como figuras de autoridad nos corresponde proteger su seguridad y sobre todo su autoestima. 

Dales a tus hijos las herramientas para que se conviertan en hermanos que se protejan y se amen, evita rivalidades innecesarias y simplemente déjalos ser niños.
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