Mira las 2 etapas del amor. Si pasas la segunda tu relación será para siempre


El amor es un sentimiento complicado, no es como lo pintan en las películas de romance; amar a alguien no se trata de estar de acuerdo en todo o dejar atrás nuestra vida, los gustos o ambiciones por estar siempre complaciendo o haciendo lo que el otro busca, significa algo más allá de la locura y el contacto físico o las demostraciones de cariño. 


Antes de llegar a la etapa del amor maduro, que es aquella en la que la relación llega a un punto menos romántico y de mayor compromiso, pasamos por el enamoramiento, el llamado “flechazo de cupido” que nos hace idealizar a la pareja y pensar que es la persona perfecta, la que se basa en lo físico. Para comprender muy bien las diferencias entre AMOR y ENAMORAMIENTO, les dejaré aquí algunos puntos que vale la pena reflexionar: 



1. El enamoramiento es una etapa, el amor es compromiso

Aunque muchas parejas llegan al altar convencidas de que estarán juntas toda la vida, después de aproximadamente 3 años se dan cuenta que la persona con la que se casaron tiene ciertos defectos que jamás notaron, lo cual les hace caer en la desilusión y en muchos casos, recurrir al divorcio. 

El amor en cambio es un sentimiento que se va construyendo poco a poco, a lo largo de los años, empapado con la confianza, la voluntad de crecer juntos aceptando que aunque sean dos seres humanos imperfectos, siempre querrán estar el uno al lado del otro, porque el apoyo mutuo los ayudará a superar cualquier adversidad. 

2. El enamoramiento es pasajero, el amor es una decisión

El enamoramiento es esa cascada de emociones, de gusto y atracción física, donde el complacer a la pareja es el principal objetivo y donde la felicidad es la mayor motivación, pero con el paso del tiempo, ese sentir se va apagando y por más que se quiera, nunca vuelve a ser igual. 

El amor en cambio es aquello que surge cuando después de ver todos los defectos del otro, de conocer a su familia, de saber que planes tiene y lo que desea en la vida, sigues pensando que quieres seguir a su lado y ser un apoyo, pero a la vez sabes que él o ella también se convertirán en tu fortaleza, ayudándote a superar los momentos difíciles y estando a tu lado en los logros y en los fracasos. Eso es amor verdadero y maduro. 

3. Locura vs Razón

Esa “locura” que se siente a flor de piel obedece a la producción de hormonas y químicos como la dopamina (que crea una especie de adicción hacia la pareja) se crean falsas expectativas y hace que los enamorados se prometan cosas que no pueden cumplir, ya que al finalizar esta etapa, muchos se terminan distanciando y quedan decepcionados por el amor ¡Pero no entienden que eso que sentían no era amor! Sólo euforia y atracción física. 



Cuando llega el amor maduro, se dejan atrás los comportamientos pasionales y la razón nuevamente vuelve a tomar el control de la relación, se puede analizar detenidamente si realmente funcionarán las cosas entre ambos; pero para que eso sea posible, los dos deben estar de acuerdo y ser compatibles en algo más que el terreno físico. 

4. El amor no es ciego

El enamoramiento es lo que nos vuelve ciegos ante los defectos y malos hábitos de nuestra pareja, pero esta falta de objetividad se termina cuando ésta fase llega a su fin. Eso de que “el amor es ciego” no es para nada cierto, me parece más oportuno decir que “el amor es tolerante” ya que es capaz de ver todo lo malo y aún así estar dispuesto a aceptar al ser amado. 

5. El amor no conoce la duda

Cuando se ha alcanzado la madurez emocional en la relación y llega ese sentimiento de paz, unidad y seguridad con la pareja, comienza la verdadera felicidad; las dudas acerca de la fidelidad se van terminando y se crea un vínculo que es casi imposible de romper. El amor es un sentimiento maravilloso que se va cultivando con la paciencia y el pasar de los años.

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