Mira cómo evitar que las ofensas afecten tu vida. Tú tienes el poder de impedirlo



Las palabras pueden llegar a herirnos profundamente, sobre todo si no hemos formado una autoestima fuerte con el paso del tiempo, lo cual es elemental para convertirnos en personas seguras que toman las cosas de quien vienen. Por supuesto que hay gente muy centrada que ignora las ofensas y vive tranquilamente, pues ésta sabe reconocer cuando un comentario está lleno de mala vibra y negatividad. 


Sin embargo muchos otros viven mortificados por las palabras hirientes, las críticas destructivas y los malos comentarios de terceras personas que en muchos casos ¡Ni siquiera conocen a quien critican! Por eso es necesario aprender a tomarnos un respiro y desechar lo malo; toma en cuenta que muchas personas inconformes y negativas buscan contagiar a otros con su mal humor, pues no toleran ver a los demás felices, o quizá ese alguien vive rodeado de frustración y la única manera de compensar su miseria es ofendiendo a los otros. 



Cualquiera que sea el caso, lo mejor es comenzar a trabajar en nuestra seguridad y no dejarnos llevar por personas que no tienen derecho a opinar sobre nuestra vida. Tal vez no puedas controlar lo que otros digan, pero si tienes el poder de decidir si eso afectará o no tu estado de ánimo y tu autoestima. El día de hoy quiero compartir contigo algunos conceptos e información que podrían ayudarte a reforzar tu valor y no dejarte llevar por los malos comentarios de los demás. Aprende a amarte tal y como eres: 

1. Toma lo que te sirva y desecha la negatividad

Considera que todos somos diferentes y que algunas personas no tienen la sensibilidad para decir las cosas, por ello debes aprender a tomar lo bueno de cualquier comentario que hagan sobre tu persona; las palabras que nos lastiman son mucho más graves cuando vienen de algún familiar o conocido que nos hiere sin intención, lo mejor para no dejarse llevar por la tristeza es aprender a leer entre líneas, tratar de tomar lo bueno y desechar lo negativo; en estos casos lo más prudente también es hablar y exponer ante esa persona que su poco tacto está afectando la relación, proponer una solución y así evitar futuros malentendidos. 

No le tomes demasiada importancia a personas que poco saben sobre tu vida, porque muchas veces, ese tipo de gente solamente quiere hundir a los demás y contagiar su negatividad a cualquiera que se deje. 

2. Conoce tus fortalezas y limitaciones

Debes ser muy consciente sobre tu valor como persona, trabaja tu autoestima y conoce tus fortalezas, es necesario tener presente todo lo bueno que eres capaz de aportar a los demás, sé firme contigo mismo y eso te ayudará a darte cuenta que los malos comentarios no te afectarán. Por supuesto que todos tenemos ciertas dificultades y limitaciones, pues nadie es perfecto, pero no por eso debes dejarte caer. Si en algún momento las malas críticas que te han hecho aciertan con uno de tus defectos, trabaja para mejorar sin sentirte menos valioso. 

3. Considera que es lo que realmente conoce esa persona sobre ti

Medita y reflexiona qué tanto peso tiene la opinión de esa persona en tu vida ¿Qué tanto conoce sobre ti? ¿Es alguien que ha estado a tu lado en momentos difíciles? Quiero plantear algo muy importante, recuerda cuando estés frente a una persona que te critica sin fundamento alguno, encuentra lo que tanto detesta en sí mismo; el ser humano tiende a proyectar sus miedos, inseguridades e incluso sus malos hábitos en los demás, pues así evade la responsabilidad de afrontar sus errores, es un mecanismo de defensa muy común. Se paciente y trata de ver más allá de las palabras, puede que esa persona que te esté ofendiendo lo único que busque sea ayuda de manera inconsciente. Limítate a responsabilizarte de tus acciones y toma las cosas de quien vienen. 



4. Aprende a ignorar las palabras hirientes

En ocasiones es difícil, pero hay que tener la madurez de reconocer cuando las cosas no tienen importancia, no dejes que todo tu día se arruine por un mal comentario, una  mala cara o los insultos de los demás; es mucho más difícil ignorar este tipo de actitudes cuando vienen de tu pareja, de tu jefe o de alguien cercano, pero aún así, debes calmarte y no responder ni tomar una actitud defensiva ante los insultos, respira hondo, aleja las malas vibras y continúa tu rutina. Recuerda que “A palabras necias, oídos sordos”

5. Las personas que ofenden y critican tienen baja autoestima

Una virtud que debemos trabajar es la compasión, hay que desarrollar la empatía y tratar de ponerse en los zapatos del otro; recuerda que una persona llena de rencor, amargura y dolor tratará de contagiar a los demás su negatividad para sentirse mejor, no quiere decir que exista justificación para su conducta, pero ¿Cómo puede alguien dar amor si solamente ha conocido el dolor y las ofensas por parte de los demás? Sería como pedirle peras al olmo. Trata de comprender esto e ignora sus malos comentarios. 

6. Dale más importancia a los halagos y las cosas buenas

Estamos tan acostumbrados al dolor que en lugar de darle importancia a los halagos y los comentarios positivos, nos enganchamos en lo malo. Cambia esta actitud, regálale una sonrisa a quien te ha ofendido y verás que las cosas tomarán otro rumbo ¡Claro que es complicado! Pero poner una buena cara ante las dificultades puede tener un efecto positivo en tu estado de ánimo.  

No permitas que los recuerdos de las palabras hirientes se queden en tu mente, aprende a contrarrestar la negatividad siendo agradecido con las buenas personas que están en tu vida, no olvides que una crítica, aunque sea directamente hecha hacia ti, sigue siendo una opinión personal y no por ello se convierte en la verdad absoluta, recuerda que muchas veces, la gente proyecta sus miedos e inseguridades al exterior, tú no eres un espejo de los demás, eres una persona fuerte, valiente, segura y valiosa, así que aleja las malas palabras y vive feliz.

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