Si el amor te corta las alas, no es amor, sino dependencia. 3 consejos para amar sanamente


¿Qué es la codependencia? Tal vez muchos sufren a causa de ella y ni siquiera se dan cuenta de que lo padecen, pero constantemente se ven envueltos en la desesperación cuando les falta algo o alguien. Sin embargo para darnos cuenta de que realmente tenemos un problema, es necesario definirlo: se conoce como codependencia a una condición en la cual existe una preocupación exagerada y una dependencia emocional, física o social hacia cierta persona, lugar o incluso sustancia. 

Prácticamente cualquier cosa puede causarnos este desorden, sin embargo, uno de los más frecuentes y del cual muy pocas personas se dan cuenta de que lo padecen, es la codependencia hacia la pareja, pues lamentablemente en varias ocasiones llegamos a confundir el amor saludable con esta emoción propia de cualquier adicto. 

La persona que es codependiente basa todos sus hábitos, gustos, metas, tiempo libre y en general su estilo de vida en la pareja, dejando de lado sus propios deseos, algo que termina generando frustración, pues su realización como individuo queda “en pausa” por querer complacer al ser “amado”.

Cuando rompemos el círculo de la codependencia, las personas que obtenían beneficios de nuestros sacrificios comienzan a rechazarnos y el mayor miedo de una persona que sufre dependencia es precisamente la desaprobación de los demás, pero esta condición se vuelve aún más peligrosa cuando se trata del amor, pues es obvio que durante la relación existe una gran preocupación por hacer feliz a la persona que amamos, pero no olvidemos que este debe ser correspondido de igual manera, pues una relación debe ser equilibrada, sin que uno se aproveche del otro. 


Tal vez no lo hayas notado, pero puede que tú o alguien que conozcas esté viviendo una relación codependiente: padres tóxicos, madres controladoras, hermanos manipuladores; quizá con amigos aprovechados o con la pareja a causa de los celos enfermizos. Por eso me gustaría compartir contigo varios puntos que te permitirán identificar la codependencia, ya que ninguna relación afectiva, amorosa o de amistad debe estar condicionada por ninguna persona, es hora de ser libres y vivir el amor de forma real y saludable. 

Los codependientes pueden padecer lo siguiente: 

1. Ansiedad: deseos exagerados por ver y estar con la persona que “amamos”. Una persona codependiente es capaz de dejar de lado sus actividades personales y responsabilidades, con la intensión de darle gusto a su pareja, olvidándose incluso de sus intereses propios. 


2. Siente culpa y ansiedad cuando alguien le ofrece ayuda, pues él es quien normalmente ayuda a los demás. 

3. Su vida se siente vacía si no hay problemas, discusiones o pleitos en su relación.

4. Sienten responsabilidad por todo lo malo que pasa en la vida de otros.

5. Viven frustrados porque no han podido realizar sus metas, pero no las cumplen porque sienten culpa si no sacrifican su tiempo para ayudar a otros.


6. Necesitan sentirse aceptados y agradar a todo el mundo (aunque eso es imposible). 

7. Es depresivo, ansioso, tiene complejo de víctima, siente culpa y se compromete en exceso.

8. No sabe decir NO.

9. Sienten que su malestar, inseguridad o frustración es culpa de la falta de aprecio de los demás y no de sus propios actos. 

10. Buscan agradar a los demás y si no lo logran, caen en la depresión. 

¿Cómo puedo vencer la codependencia? 

Primero hay que analizar con honestidad los puntos anteriores y recordar que la pareja no siempre es la culpable; debemos tomar responsabilidad sobre nuestro actuar y reconocer que somos codependientes.

Este primer paso es el más difícil, pues por lo general quienes padecen esto se niegan a hablar directamente sobre lo que están sufriendo. Muchas veces este deseo de satisfacer las necesidades del otro sobre las propias nace desde la etapa del enamoramiento, sin embargo, quien no supera dicha fase, puede caer fácilmente en la dependencia hacia la pareja, debido a la idealización del otro. 

Para salir de este círculo vicioso es necesario poner un alto, aprender a decir NO; reconocer si la relación se ha convertido en una rutina tóxica que impide el crecimiento de uno de sus miembros, de ser así lo mejor es trabajar para que ambas partes logren sus objetivos, apoyarse mutuamente y evitar que la balanza se cargue siempre para el mismo lado. 

1. Cambia la idea que tienes sobre ti

Comienza a percibirte como una persona que sí tiene control sobre sus emociones, sus sentimientos y que puede lograr cualquier cosa porque tiene el valor de lograr lo que se propone sin necesitar a alguien. Evita buscar la aprobación de los demás, recuerda que si tu familia, amigos y tu pareja han decidido formar parte de tu vida es porque realmente te aman y quieren tu felicidad. Si con tu cambio de actitud ves que algunas personas se apartan, no te preocupes, tómalo como una enseñanza; recuerda que solamente se quedan, quienes valen la pena. 

2. Busca actividades que te hagan sentir bien

Por lo regular hacer actividades físicas como natación, yoga, caminata o cualquier ejercicio que implique regular la respiración puede ser muy útil para ir fortaleciendo la idea del “yo” como individuo, como alguien que puede ser y actuar de manera asertiva sin tener que estar pegado a la pareja, a la mamá, al papá o a los amigos. Esto es importante para ir fortaleciendo la autoestima; otra opción que es muy recomendable también como lo plantea la Dra. Rocío Arocha, es ir a cursos o talleres, cosas que ayuden a enfocar la mente en otro tipo de actividad mental. 

3. Pon límites

Aprender a decir NO, deja de responsabilizarte por lo que hagan los demás, no te culpes por lo que no puedes cambiar y acepta que hay cosas que están fuera de tu control. Enfócate en ti y en tus metas, porque si dejas pasar el tiempo, cuando quieras retomar tu camino será demasiado tarde. 

Te deseo que encuentres la fortaleza para superar este padecimiento tan terrible que es la codependencia, pues recuerda que la felicidad debes encontrarla en ti mismo.
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