Sugerencias para lidiar con tu hijo adolescente. Aplícalas y tus hijos te lo agradecerán


La adolescencia es una etapa complicada para padres e hijos, ya que cuando se pasa por este periodo, suelen ocurrir bruscos cambios internos y externos que muchas veces son difíciles de entender para los chicos. Es común notar que los hijos se van volviendo cada vez más independientes de los padres y que en cambio buscan la aceptación por parte de sus demás compañeros, de aquellos niños de su edad y por lo tanto suelen desarrollar conductas un tanto rebeldes, pues tratan de encontrar su propia personalidad y de alguna manera pertenecer a determinado grupo social. Por lo general la adolescencia puede abarcar desde los 10 hasta los 19 años. 

Nosotros como adultos somos responsables de guiar y comprender que los jóvenes atraviesan una de las etapas más complicadas de su vida, aunque a veces resulta una tarea compleja el lidiar y ayudarlos en su lucha por encontrar la madurez. Hay que explicarle a los hijos que esta fase es pasajera y que es normal sentir confusión y angustia ante los altibajos emocionales, cambios físicos y hormonales, así como hablar abiertamente sobre los peligros que implica el uso de sustancias adictivas, lo que comenzarán a notar en sus compañeros del género opuesto y sobre todo construir una relación de confianza con los hijos adolescentes. 


Nunca olvides que todos hemos pasado por esa difícil edad, así que hay que hacer uso de toda nuestra paciencia y ser asertivos en todos los aspectos. Aquí te daré algunos consejos que podrían servirte para apoyar y tratar de la mejor manera a tu hijo adolescente: 

Respeta su privacidad

Es complicado también para los padres entender que los hijos cada vez son más independientes y que en esta etapa, necesitan su propio espacio y tiempo para formar su propia personalidad. No hay por qué invadir la privacidad de los hijos, esto solamente lastimará la confianza y causará conflictos entre ambos; el derecho que tiene el joven para compartir o no sus conversaciones, ideas y opiniones con los padres es algo que reafirmará sus gustos, preferencias y le ayudará a madurar. 

Establece reglas claras

Por supuesto que los jóvenes deben seguir las reglas de convivencia del hogar; es necesario platicar y establecer los límites desde un principio, para dejar en claro sus privilegios, derechos y también sus obligaciones, así como que cada mala acción tendrá una consecuencia. Llegar a acuerdos con los jóvenes es necesario y mucho más saludable que imponer, ya que durante este periodo, los hijos viven en el eterno conflicto de creerse maduros y algunos llegan a pensar que no necesitan el permiso o supervisión de sus padres. 


Hazlo sentir escuchado

Siempre se debe estar dispuesto a escuchar las inquietudes y dudas de los hijos, muchas veces es complicado para ellos tomar la iniciativa de las conversaciones, por eso hay que aprender a buscar el momento oportuno para enseñarles que no importa la edad que tengan, nosotros siempre estaremos dispuestos a comprender sus problemas sin juzgar. 

Ponte en sus zapatos

Hay que estar siempre dispuestos a comprender que la vida de los hijos adolescentes es complicada por los cambios físicos y mentales que se viven, aunque ya hayan pasado varios años desde que nosotros pasamos por eso, es importante poner en práctica la empatía y ofrecer ayuda ante sus problemas. 

Se paciente y jamás recurras a la violencia

La paciencia es una virtud que se adquiere con la madurez y la prudencia, es necesario ponerla en práctica cuando se trata de educar al hijo adolescente, pues conforme pasa el tiempo, ellos van buscando sus propios valores, sus creencias particulares y en ocasiones tratan de reforzar su individualidad confrontando y poniendo a prueba a los padres; cuando eso ocurra no se debe comenzar a discutir con los hijos, lo mejor que se puede hacer es escuchar, analizar y evitar a toda costa valerse de gritos, insultos o de la violencia, ya que esto lastimará la relación y creará a un adulto reprimido e inseguro. 

Aprende a conocer a tu hijo adolescente

Es importante poner atención a ciertas señales que podrían ser preocupantes durante la adolescencia, en ocasiones los cambios tan bruscos y repentinos en el carácter de los hijos pueden ser causados por algún mal o problema delicado que pudiera atentar contra la salud o la vida del adolescente. Hay que poner atención a lo siguiente: 

- Aumento o pérdida de peso excesiva, puede que el joven sea 

- víctima de trastornos alimenticios

- Faltar a clases constantemente

- Hablar sobre el suicidio

- Bajas calificaciones

- Aislamiento repentino en la escuela o en el hogar

- Indicios de que consume sustancias adictivas o nocivas como narcóticos, alcohol o tabaco. 

Es importante poner un límite a las conductas dañinas, pero siempre con amor, paciencia y con el tacto para hacerle saber a los hijos que aunque sean mayores y ya no quieran pasar tanto tiempo con nosotros, siempre estaremos ahí para ayudarles en lo que necesitan y hacerles saber que no están solos. 
Recomendados
Recomendados