14 síntomas que tienen las personas bipolares. Mira cómo identificar si eres una de ellas


Hay varias enfermedades mentales que pueden afectarnos, por las experiencias que hemos vivido, el estilo de vida que llevamos y más, pero con el cuidado y apoyo adecuados, pueden controlarse y permitir llevar una vida normal tanto para quien la padece como para quienes conviven con esa persona. Atrás quedaron las épocas donde quien iba con el psicólogo o el psiquiatra tenía problemas serios, hoy esa ayuda nos permite darle otra perspectiva a la vida y así, podemos retomar el buen camino de la plenitud y la felicidad.

En esta ocasión quiero hablarte sobre la bipolaridad, una condición que va más allá del cambio de humor drástico. Quizá has oído hablar del trastorno o conoces a alguien que vive con este padecimiento y no sabes cómo tratarle, los siguientes puntos te ilustrarán sobre cómo hacer que esa persona permanezca en tu vida a la par que recibe ayuda de tu parte. 


La bipolaridad también es conocida como “depresión maníaca” o “maniaco-depresiva” y se da cuando el individuo presenta episodios delicados de depresión y manías. Por lo general, este trastorno se presenta en la adolescencia o en los primeros años de la adultez, pero continúa a lo largo de toda la vida. Ha sido difícil cambiar al estereotipo que se tiene de las enfermedades mentales, por lo tanto, quienes sufren de bipolaridad, pueden sufrir mucho antes de ser diagnosticados, esto sólo hace más grave el problema.



Se cree que, en la mayoría de los casos, la bipolaridad la sufren quienes tienen parientes con depresión o que el desarrollo es por causas hereditarias, pero se sigue estudiando el padecimiento para definir concretamente su origen. Otros especialistas apuntan a que la bipolaridad ocurre por un desequilibrio bioquímico en el individuo, hay una producción irregular de hormonas, problemas con sus neurotransmisores y más. 

Como mencioné anteriormente, la bipolaridad se caracteriza por episodios de manías y depresión, estos son los síntomas más frecuentes: 

1.- Alteración de los ciclos de sueño

El individuo tiene problemas de insomnio, pero no presenta la necesidad de recuperar el descanso perdido. 

2.- Irritabilidad

Su estado emocional es muy sensible, por lo que presenta enojo o tristeza de forma exagerada. 

3.- Problemas de concentración

El individuo tiene problemas para enfocar su atención en una persona o estímulo concreto. 

4.- Hiperactividad

Se muestran acciones impulsivas a pesar de la poca concentración y un incremento considerable en sus actividades. 

5.- Necesidad de ser admirado

El individuo expresa sentimientos, ideas o comportamientos con la idea de provocar reacciones en los demás.

6.- Gastos excesivos

La persona adquiere cosas en exceso, muchas de las cuales no necesita o no saben para qué sirve. 

7.- Es demasiado optimista

Esta actitud aleja al individuo de la realidad, por lo tanto, le convierte en una actitud tóxica. 

8.- Adicciones

Tanto a consumir algún tipo de droga, medicamentos, bebidas alcohólicas, actividad con el género opuesto de forma compulsiva…todo esto puede intervenir con sus actividades cotidianas y aun así lo sigue haciendo. 

9.- Poco interés en su entorno

No hay algo en su entorno que pueda captar su interés, no importa si es algo personal, familiar o social.

10.- Piensa en morir o atentar contra su vida

El individuo piensa en esto constantemente y no siempre lo expresa a sus seres queridos. Puede ser que lleve algo de esto a cabo o que solo lo imagine.

11.- Poca energía

La persona no quiere hacer nada, se vuelve completamente pasiva. 

12.- Dolor crónico

El individuo habla de una molestia que puede durar semanas, meses o años y a pesar de que acuda al médico y se le diga que todo está en orden, él o ella insiste en su malestar.

13.- Pesimismo

La persona siempre se guía por los aspectos negativos, platica experiencias tristes o ve peligro en todo lo que le invitan a hacer, siempre espera los peores resultados. 

14.- Pocas cosas le dan satisfacción

Pareja, amigos, familia, alguna actividad que antes disfrutaba…nada le hace feliz.

Es importante recalcar que los episodios de esta enfermedad, pueden durar hasta dos semanas y en casos más graves, más tiempo. Mucho tiene que ver lo que la persona esté viviendo en ese momento y el cómo se envuelve en sus propias emociones.

¿Qué hacer si se convive con una persona bipolar?

Debemos estar conscientes de que no siempre los consejos que podamos dar serán buenos para esa persona. Los seres bipolares afectan su entorno familiar, laboral y educativo, incluso impactan en la vida de quienes conviven con ellos. 

Si la persona bipolar entra en crisis, lo que podemos hacer es:

1.- Analizar si puede hacerse daño a él o ella y a los demás.

2.- No abandonar a la persona en crisis porque puede ser peligroso.

3.- Llamar a un médico de confianza o al servicio de emergencias para intervenir. 

En la convivencia diaria, se recomienda vigilar que esta persona se tome sus medicamentos adecuadamente, que no se discuta con el individuo para no detonar una crisis, hablar calmadamente y procurar que sean temas positivos en un buen tono de voz, ser positivo, no cederle el control de grandes cantidades de dinero y sobre todo, aceptar los buenos y malos momentos que esa persona vivirá por el afecto que le tenemos. 

Si consideras que es difícil lidiar con esta persona, busca ayuda, pues no podrás apoyarle si tú no estás bien. No te olvides de cuidar que la persona bipolar asista a sus terapias para que su condición pueda controlarse. 

Es importante no minimizar lo que la persona bipolar siente, pues esto sólo hará que entre en crisis, lo mejor es reiterarle que todo mejorará, que cuenta con nosotros para ayudarle y que no está solo, podemos hacer una gran diferencia en su vida. 

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