6 limites que necesitas poner en tu relación para que funcione. Amar NO es perder tu libertad


El amor es un sentimiento único pero no es tan irracional como pensamos, ya que para caer bajo el hechizo de la química, la emoción y la complicidad, debe existir la voluntad de enamorarse; incluso el sufrimiento que llega tras una traición tiene mucho que ver con nuestro concepto de una relación. Existen aún cientos de parejas que piensan que el amor “todo lo aguanta”, “todo lo puede” y “todo lo perdona”, sin embargo es necesario que existan límites respecto a esto. 

Me da mucha pena ver a hombres y mujeres que llegan deshechos y decepcionados, tras haber entregado todo su ser sólo para recibir migajas de amor. Arrepentidos, piden consejos y ayuda para superar la incertidumbre que llega después de una ruptura, y lo primero que les digo es: “También para el amor existen límites, barreras y reglas que no se deben romper, porque una relación es un acuerdo entre dos personas que se aman pero que están dispuestas a apoyarse mutuamente”. 


Dicho esto me gustaría compartir con ustedes lo siguiente, porque sin estos principios es complicado tener una relación saludable:

1. Siempre sé fiel a tu persona


No olvides tu individualidad, recuerda que antes de llevar una vida en pareja tenías metas, sueños, inquietudes y ganas de triunfar. Si te has dado cuenta de que tu autorrealización peligra o se ha frenado estando en pareja, considera plantearlo a esa persona, dejando en claro que deben apoyarse mutuamente. Las relaciones saludables se basan en la búsqueda de satisfacción personal pero a la vez impulsando al otro; pero si el amor por tu pareja te ha orillado a dejar en pausa tus sueños, será mejor replantear los límites de ese amor que no te deja sentirte pleno.  



2. No des explicaciones todo el tiempo



En una relación debe existir la confianza de poder realizar actividades de manera independiente, sin necesidad de dar explicaciones al otro ya que ambos son libres de hacer su vida y compartirla; pero ello no significa “pedir permiso” o “justificar” las decisiones para obtener la aprobación del otro. Si tu pareja no solamente te pide, sino exige saber tu ubicación las 24 horas del día, es necesario poner un alto, pues está mostrando una actitud posesiva. A veces es necesario decir “no” a nuestra pareja y seguir los compromisos propios, porque no podemos dejarnos en segundo término. Si realmente le interesas, esa persona entenderá tu postura. 

3. No involucres a terceras personas



Una relación es de dos personas, las decisiones se toman entre pares, por ello es necesario poner alto a las amistades que tratan de opinar sobre cada aspecto de ella. La complicidad es un asunto que algunas parejas han olvidado, pues buscan ayuda de formas equivocadas, pidiendo consejos a sus amistades en vez de charlar con el otro y resolver las cosas. 

Recuerda que mientras más información des a otras personas se sentirán con derecho a opinar sobre tu vida y asuntos privados. Es mejor mantener la distancia y privacidad entre tu relación y tus amistades, sobre todo porque éstas siempre te favorecerán. A menos que tu integridad emocional o física estén en juego, si has sido víctima de violencia, malos tratos, insultos o alguna agresión por parte de tu pareja, lo mejor es pedir ayuda.   

4. ¿Es amor o codependencia?



Hay gran diferencia entre el amor saludable y la codependencia. El Dr. Walter Riso en su libro “Los límites del amor”, señala lo siguiente: “Lo que define el apego no es el deseo en sí, sino la incapacidad de renunciar al deseo cuando debe hacerse”. Si vives en una relación donde no te aprecian, no te aman, te impiden realizarte personalmente o te tratan con desprecio, y a pesar de todo decides continuar, eres una persona codependiente. En esos casos lo que te impide huir y decir “¡basta!” es el miedo a la soledad, al abandono, temor a no encontrar a alguien más, pero eso no es amor y hay que aprender a distinguir para poner una barrera y seguir adelante. 

5. Evita pensar: “el amor es lo único que necesito”



A veces es imposible poner límites a este sentimiento porque seguimos con la idea errónea de que el amor es eterno, que no se necesita otra cosa para ser feliz o para estar bien; sin embargo esto es falso. Para enamorarse y tener una relación saludable se requiere amor, atracción, lealtad, confianza y sinceridad. Pero es necesario entender que aunque haya amor de por medio, cada persona tiene carácter, ideas y pensamientos distintos, y también diferentes problemas que han surgido con el paso de los años. Para evitar esto es necesario que exista comunicación asertiva en pareja, porque cuando hay amor sin acuerdos todo está destinado al fracaso. 

6. Ama de forma racional



Es necesario poner ante todo nuestra integridad y seguridad física y emocional. Para un amor saludable debemos dejar fuera esos conceptos equivocados sobre la “pareja ideal”, el “amor eterno” y el “vivieron felices para siempre”, estas frases solamente indican la idealización de la persona amada y del sentimiento. Hay que tener en cuenta que el amor romántico y el amor maduro son cosas muy distintas, pues cuando el sentimiento es verdadero acepta al otro sin necesidad de “sacrificar” su esencia; reconoce los errores y trata de cambiarlos pero sin humillar. El amor racional es fuerte, saludable y, sobre todo, independiente. 

Lo que realmente hace que una relación triunfe es el hecho de querer unir nuestra vida con una persona, que sabemos está ahí por convicción y no por necesidad.

“No dejes que tu pareja ocupe todo tu ser y tu mente de tal manera que no haya lugar para ti. Amar no es desaparecer” -Walter Riso

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