7 cosas que están arruinando la infancia de tus hijos. No permitas que esto suceda


La niñez es una de las etapas más bellas en la vida del ser humano. Es cuando todo te provoca curiosidad, deseas saber más del mundo, tienes sentimientos puros y poco a poco vas aprendiendo que el entorno no es tan perfecto; muchos le dicen “golpes de realidad” pero otros insisten en que es parte de crecer. 

Esto me lleva al tema que quiero compartir contigo en esta ocasión: los hábitos que destruyen la infancia de un niño. Sé que en lo que se refiere a tus hijos haces todo por amor, pero eso no significa que seas un padre perfecto. Los puntos que te compartiré te ayudarán a identificar tus fallas para convertirlas en nuevas oportunidades. 


Mucho hemos escuchado sobre los actos de violencia que involucran a niños, pero eso no es lo único que puede afectarles. Te recomiendo tener mucho cuidado con los hábitos que enumeraré en las siguientes líneas, de lo contrario podrías destruir la infancia de tus hijos sin darte cuenta:



1.- Abandono físico y/o emocional


Ocurre cuando el padre y/o la madre se desconectan por completo de la vida de sus hijos. No saben cómo les va en la escuela, cómo son sus amigos, no conocen qué sueños tienen y hasta ignoran sus problemas de salud. El niño siente que está solo en el mundo y que debe hacer lo posible por sobrevivir, de manera que cambia su actitud y pierde varias de sus ilusiones, se convierte en una persona sombría. 

2.- Vestirles de forma no acorde con su edad


Internet está lleno de imágenes donde tanto niños como niñas aparecen con ropa no apta para su edad. Vestirlos así en forma constante les hace sentir que es normal usar vestimenta de ese tipo y pierden la inocencia, por vivir algo demasiado rápido.

3.- Uso ilimitado de la tecnología


Los videojuegos, la televisión y el internet, hasta las letras de algunas canciones que son “hits del momento”, hablan y muestran cosas que la mente de un niño no alcanza a comprender. Particularmente los medios muestran todo tipo de violencia y relación con el género opuesto, por lo que ellos empiezan a ver todo eso con normalidad y lo hacen parte de su vida cotidiana.

4.- Uso de maquillaje


Claro que es normal que una niña juegue con las pinturas de su madre, pero eso no quiere decir que se le enseñará a usar todo a la perfección cuando tiene pocos años. He visto enorme cantidad de pequeñas que presumen sus uñas muy bien pintadas, pero eso sólo les crea una necesidad que realmente no tienen y limita su manera de verse y de ver a quienes les rodean.

5.- Disciplina extrema 


Muchos padres exigen a sus hijos calificaciones perfectas, triunfos deportivos, buena conducta… Esperan que éstos les entiendan pero ¡olvidan que son niños! Claro que está bien celebrar lo bueno de nuestros hijos, pero no por eso dejemos de valorar sus esfuerzos; el no decirles cómo lidiar con un fracaso les creará una inmensa presión por hacer todo a la perfección. 

Permite que se equivoquen y que se diviertan, sé claro con tus instrucciones pero no esperes que hagan todo al pie de la letra. 

6.- Responsabilidades fuera de sus capacidades


Hace tiempo conocí a una chica que ayudaba en casa con el cuidado de sus hermanos. Era una joven de secundaria, su hermana tenía 7 años y su hermano 6. Como sus padres trabajaban todo el día ella se encargaba de prepararles de comer, ayudarles con sus tareas o manualidades, bañarlos y otras actividades. ¿Crees que eso es lo apropiado para alguien de esa edad? Claro que la niña creció y no tenía la menor intención de convertirse en madre, no por elección personal, sino porque estaba tan cansada de cuidar niños ajenos que no le quedaron ganas de tener propios.

Está bien asignar ciertas responsabilidades a tus hijos, pero recuerda la edad que tienen, lo que saben hacer y lo que aún no deben practicar. No los hagas adultos antes de tiempo.

7.- Involucrarlos en problemas personales 


Cuando hay algo mal en el trabajo o con nuestra pareja puede parecer que no tenemos a nadie con quien compartir ese pesar, y muchos recurren a sus hijos. Ellos no están en condiciones de dar consejos al respecto y compartir ese dolor, sólo apagarás la luz de su inocencia. Lo mejor que puedes hacer es superar esos problemas como mejor te sea posible para que ellos aprendan esa conducta, así cuando sean grandes podrán liberarse de todo eso con inteligencia. 

Tener una infancia feliz hará que tus hijos sean adultos plenos, esforzados y felices, por lo tanto limitarlos o provocar cambios de tipo sólo les causará problemas emocionales que dificultarán su relación con sus seres queridos y con su entorno.

Piensa en su futuro y recuerda que son niños, que debes tratarlos como tales y hasta te sentirás contagiado de su amor por la vida. Será como si tú mismo fueras niño otra vez.

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