7 razones por qué los hombres deciden buscar una amante. No todo es culpa suya


La infidelidad o deslealtad es uno de los actos más dolorosos que puede sufrir una mujer, sobre todo cuando son años los que ha durado junto a su pareja, por lo que es muy común escuchar la pregunta sin respuesta que se hace toda víctima de un engaño “¿Qué hice para merecer esto?”.

El día de hoy quisiera exponer un tema que me parece bastante delicado, ya que existen distintas razones por las que un hombre decide continuar su matrimonio, engañando y llevando una “doble vida” tratando de satisfacer una serie de necesidades que parece no estar cubriendo en su matrimonio. 

Quiero exponer que no existen culpables en este tipo de conductas, simplemente comportamientos inadecuados, inseguridades y fuertes carencias emocionales que buscan ser curadas mediante el apego físico hacia otra mujer. 


No es necesario decir que “todos los hombres son iguales” porque no es así, sin embargo, podemos comprender que existen conductas más utilizadas por ellos que por las mujeres, y en el caso de la infidelidad, aquí hay varios factores que podemos reconocer en el varón: 

1. Insatisfacción

Muchas veces la falta de satisfacción personal, y la incomprensión emocional o física por parte de la pareja, suele ser un factor muy importante que empuja a tomar la decisión de buscar a una amante o cometer una infidelidad. Muchos aspectos de la vida pueden estar incompletos, por lo que algunos hombres deciden buscarlos por fuera en vez de solucionarlos hablando con su pareja. 

Por lo general todo hombre tiene deseos de compañerismo muy profundos, en ocasiones, eso no lo puede encontrar en su misma pareja, pues con el paso del tiempo, la paciencia y la empatía de su mujer se va deteriorando a tal punto que la convivencia se vuelve complicada e insoportable. 

2. Están hartos de ser juzgados

Una pareja se supone debe ser un apoyo incondicional, una compañía que le de comprensión y que le brinde críticas constructivas, no que le trate “con la punta del pie”. Por lo general las relaciones se van deteriorando con detalles tan simples como dejar los zapatos en la sala, pero cuando una conducta se vuelve repetitiva, surgen las inconformidades con ataques verbales, como: “Eres un cerdo ¿No puedes juntar tu desorden?” “Siempre llegas a arruinar todo, me la paso todo el día limpiando” “¿Por qué eres tan sucio? Me desesperas” 

Este tipo de críticas, siempre resultarán hirientes para el ego y la autoestima del esposo, lo cual les hace desarrollar un sentimiento de abandono y se sentirá poco apreciado. 

3. Cansados de la rutina

En todos los sentidos, de la rutina del trabajo, llegar a casa con los hijos, la esposa, los problemas, la falta de dinero y las presiones del trabajo. Muchas veces todo esto puede resultar frustrante, no sólo para el esposo sino para toda la familia, pero en la mayoría de los casos, es él como jefe de familia (o al menos en las familias más tradicionales) quien encuentra un escape en el mundo exterior, a diferencia de la esposa quien normalmente se hace cargo de los hijos y del hogar. 

4. Víctimas de inseguridades

La entrenadora de vida Jessica Brighton nos indica que ha conocido hombres que a pesar de amar a sus esposas, deciden ser infieles, pero esto lo hacen impulsados en sus propias inseguridades, ya que, en muchos casos, los hombres tienen la errónea idea de que su masculinidad depende del éxito que tenga en el terreno romántico- físico. 

Este deseo es impulsado por la sensación de poder que le da el atraer a varias mujeres y así refuerzan su autoestima, pero de una manera sumamente negativa para su pareja y su familia, ya que comete una deslealtad con pleno uso de consciencia.

5. No saben expresar sus inconformidades

La comunicación es necesaria para solucionar los problemas que puedan surgir en toda relación, llegar a acuerdos y expresar la manera en la que todos nos sentimos respecto a alguna situación; no quiero excusar a nadie, porque no se trata de eso, sin embargo, la mayoría de los hombres han sido educados bajo el concepto equivocado de que los varones deben mostrarse fuertes y que para ello deben ocultar sus sentimientos y emociones, lo cual se convierte en un problema muy grave cuando se trata de hablar y afrontar sus inconformidades. 

Las mujeres en cambio, suelen ser más abiertas al respecto. Muchos hombres se frustran al tratar de hablar con su esposa sobre todo lo que le hace falta en la relación, y la manera en la que muchos (y de manera poco asertiva) buscan darle fin a estas insatisfacciones es mediante la infidelidad, es decir, buscando refugio y atención con otra mujer. 

6. Temen a la confrontación

Este punto se relaciona bastante con el anterior, ya que una persona que no puede expresar sus inconformidades, se muestra incapaz de confrontar las situaciones complicadas, y ello se debe a que teme ocasionar conflictos más graves. Los hombres cuando se sienten confundidos, tienden a ocultar lo que piensan y muchas veces se niegan a admitir que quieren experimentar algo diferente en la alcoba, por temor al rechazo o a la reacción de su pareja. 

La mejor forma de solucionar esta problemática es hablando al respecto y tomando un poco de iniciativa para que la pareja se muestre receptiva, ya que es muy poco probable que sea él confiese sus inconformidades y temores. 

7. Se ha alejado físicamente de su pareja

Por lo general después de los hijos y con el paso de los años, las parejas se van alejando y van dejando de lado las caricias, los besos y el romance físico, lo cual puede afectar muy seriamente a la pareja, ya sea en su autoestima, sintiéndose poco atractivo o indeseable, por ello muchas veces busca reforzar esa seguridad conquistando a alguien más. 

Otro factor que afecta a los hombres es la falta de libertad para disfrutar actividades recreativas, entre las cuales se encuentran el salir y convivir con las amistades, tener una vida social independiente del trabajo y del hogar, lo que muchas veces resulta molesto para sus esposas y es motivo de peleas y pleitos desgastantes, por ello, cuando encuentran a alguien que además de darles romance, caricias y les acepta con sus gustos y pasatiempos, sienten que han encontrado nuevamente un motivo para ser felices, aunque en la mayoría de los casos se trate de una simple ilusión. 

No se trata de justificar la conducta de un esposo que ha decidido ir en busca de una amante, sino de entender que a pesar de los errores, siempre hay algo que se puede hacer para solucionar de la mejor manera los problemas del matrimonio. La mayoría de las veces que se cometen infidelidades, no es por la falta de amor, sino por factores de insatisfacción y frustración mal guiada. 

Muchos hombres no son buenos expresando sus sentimientos y algunas mujeres son incapaces de escuchar razones sin atacar o enfurecerse, lo cual solamente desencadenará actitudes cada vez más destructivas: tú atacándolo por que no estás de acuerdo con lo que plantea y él ocultando más cosas cada vez. 

No quiere decir que la mujer tiene la “culpa” o responsabilidad por la decisión que tomó el esposo, pues hay más maneras de solucionar esas inconformidades, sin embargo, la mala comunicación, la intolerancia y los reclamos excesivos si dificultan la resolución de dichas problemáticas. 

Conozco a varios hombres que piensan que es más fácil engañar que solucionar sus problemas, pero también se de algunas mujeres que no hacen fácil la convivencia con su actitud negativa y con el trato indiferente que le dan a su pareja. La única manera de que una relación se  mantenga estable y feliz es cooperando y tratándose con respeto. 

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