8 formas en las que sin darte cuenta haces sentir a tu esposo un como un “bueno para nada”


En el matrimonio es muy importante que tanto el hombre como la mujer, sepan resolver los problemas y los desafíos que surgen con el paso del tiempo. Algunas ocasiones, la actitud que toma uno o el otro, resulta insoportable y dañina para la familia. Precisamente en este texto, me gustaría reflexionar sobre aquello que las mujeres hacen de manera inconsciente, lo cual afecta muchísimo la relación y, sobre todo, la autoestima del esposo. 

Debido a los conflictos de poder, o los malentendidos constantes, muchas mujeres suelen ser muy duras con su pareja, lo cual hace sentir al hombre poco valiosos en la relación. No mates esas ganas que tiene tu esposo de hacerte sentir segura, amada, protegida, ni hagas menos sus esfuerzos por encontrar a tu lado, el papel de responsable y jefe de familia; la equidad no debe ser un impedimento para que cooperen y sean felices juntos. Evita a toda costa tomar las siguientes actitudes, porque puedes lastimar mucho a tu esposo: 


1. Criticarlo frente a los demás

Una crítica constructiva siempre es bienvenida, pero cuando se trata de tu pareja, es necesario tener cierta prudencia, es decir hacerlo en privado, siempre con respeto y con una buena actitud para que las cosas mejoren. Hay mujeres que critican de manera brutal a su marido frente a los hijos, las amistades o la familia con la intención de que ese tipo de conductas no se repitan, pero eso únicamente hiere a la pareja, le hará quedar en ridículo y por supuesto, terminará sintiéndose inferior. 



2. Hacer menos sus esfuerzos

Hay que aprender a ser agradecidos, no importa si es mucho o poco el aporte que hace la pareja, cada quien actúa a medida de sus posibilidades, minimizar los esfuerzos de la persona amada sólo traerá sufrimiento y coraje. Hay que demostrar empatía ante las situaciones ajenas, nosotros nunca sabremos exactamente lo que ha pasado por la cabeza de la pareja todo el día, y el tomar una actitud de reproches y quejas, solamente provocará disgustos y una fractura en la confianza, ya que el esposo se sentirá presionado por todos a su alrededor y eso únicamente le guiará a la frustración. 

3. Las quejas sobre su manera de hacer las cosas

Muchas veces he visto mujeres que le piden un favor a su esposo, y después se quejan porque el marido utilizó un método diferente.  es necesario aceptar que todos somos distintos y actuamos de forma distinta. Es muy dañino cuando una persona se empeña en que se hagan las cosas a su manera. No es justo criticar a quien te brinda apoyo, simplemente aprende a trabajar en equipo y a ceder de vez en cuando, o si de plano te frustra mucho la idea de que las cosas se hagan diferente a como acostumbras, procura hacerlo siempre con tus propias manos, pero si pides ayuda, agradece sin quejas.  

4. Culparlo por todo

Lo que ocurra en un matrimonio es responsabilidad de dos, jamás se debe cometer el error de juzgar a la pareja y culpar por cada aspecto negativo de la relación. Es muy común caer en esas situaciones, donde se agrede al otro, pero cómodamente se deja a un lado la propia responsabilidad; recuerda que en una relación saludable es necesario aceptar lo que cada quien ha hecho o dejado de hacer. Antes de acusar falsamente a tu esposo piensa si realmente es la razón o tu coraje del momento lo que guía tus palabras, así podrás evitar caer en este comportamiento egoísta e hiriente. 

5. Ignorarlo

Ignorar a la pareja jamás solucionará los problemas, simplemente hará que el esposo se sienta poco valioso y frustrado, pues si no puede obtener atención de aquella persona que representa su principal apoyo ¿qué puede esperar de los demás? Cuando una discusión se ponga demasiado acalorada, en lugar de elegir ignorar o dejar con la palabra en la boca a la pareja, sería bueno tomar una actitud más asertiva y plantear una solución tranquilamente. 

Por ejemplo: “Amor, estoy demasiado alterada ¿Podemos discutir esto más tarde? No quiero decir algo que pueda lastimarte” Hacerlo de esa manera puede calmar la situación y prevenir malentendidos.  

6. Actuar como si tuvieras la razón en todo

Hay esposas que se creen dueñas de la verdad absoluta, y quieren siempre ejercer el control de todo en la vida del esposo: de sus amistades, de la rutina familiar, del tiempo que invierte en sus actividades recreativas o simplemente, tomando todas las decisiones del hogar, como la administración de la economía familiar. Esto resulta frustrante para el esposo, ya que siente que no tiene voz en su propio hogar, pues su pareja demuestra que no le tiene confianza. 

Si este es tu caso, recuerda que el matrimonio es un trabajo en equipo, no te adueñes de las decisiones del hogar o de la familia, pues el apoyo mutuo es fundamental para que todos logren salir adelante, sobre todo en los momentos complicados. No actúes como una “sabelotodo”. 

7. Tratarlo como si fuera otro hijo

No quieras tomar el papel de madre con tu esposo; hay mujeres que siempre dicen a su pareja paso por paso qué debe hacer durante su día, dando órdenes y no sugiriendo, ignorando por completo las necesidades ajenas. Jamás uses frases hirientes como “Ay no, esque tu no sabes” “así no, hazlo de esta forma” “¡Así quiero que lo hagas!” 

Recuerda que has escogido a esa persona para compartir tu vida, no para hacerla parte de tus responsabilidades; recuerda que es tu esposo y debes tratarlo como tal, no como otro hijo. 

8. Esperar que adivine si algo te molesta

Lo mejor para que una relación funcione es tener una comunicación asertiva, donde ambas partes expresen sus emociones, si algo les ha molestado o hecho sentir mal. Un error muy común en las mujeres, es molestarse con su pareja sin dar explicación alguna. Esto no solamente es frustrante para el esposo, por no tener las armas suficientes para corregir algún error o conducta, eso no solucionará la molestia de la pareja, sino que creará tensiones innecesarias. 

Es mejor siempre comunicar a tiempo lo que pasa. Vuelvo al ejemplo del punto 5, si necesitas tiempo para pensar las cosas, dilo a tu pareja, y resuelvan el conflicto de forma civilizada y asertiva, una vez que ambos estén tranquilos. 

Espero que estas reflexiones te sean útiles en caso de haberte identificado con alguna situación. Recuerda que lo más complicado de la vida en pareja, es mantener un balance entre las responsabilidades de cada uno, pero cuando hay respeto, compasión y paciencia en una relación, todo conflicto puede ser resuelto fácilmente.

Recomendados
Recomendados