Aquí 11 tipos de comportamientos en tus hijos que NUNCA debes ignorar. Podrían afectar su futuro


A pesar de que no existen los padres perfectos, hay detalles en la conducta de un niño que nos pueden hablar de los problemas que están enfrentando y pueden perjudicarles más en la edad adulta.

Es cierto que para que un niño crezca feliz debe sentirse amado, escuchado y comprendido, pero esto no quiere decir que no le impongan límites. Los problemas actuales en adultos con depresión, ansiedad, inseguridad, baja autoestima, entre otros, hablan de que tal vez los métodos que usaban nuestros padres o abuelos para educar no eran los mejores. Lo que podemos hacer es buscar un balance y estar alerta ante conductas como las que compartiré contigo en este espacio.


La clave para saber si el comportamiento que llama tu atención es un problema o no, consiste en analizar qué tan constante es en tus hijos. Te sugiero observar lo siguiente: 



1.- Muchos berrinches

Pregúntate qué es lo que provoca esta situación. Tal vez tu hijo está demasiado consentido y siente que con esta actitud podrá controlarte. Conforme el niño va creciendo aparece la posibilidad de preguntarle directamente qué le ocurre y eso facilita la tarea de corrección. 

Es molesto lidiar con berrinches infantiles, más si estamos en un lugar público, o simplemente estás cansado del trabajo, pero no debes permitir que tu hijo aproveche tu impaciencia y que te haga ceder. Recuerda que la autoridad eres tú; explícale, en la medida de lo posible, por qué no puedes darle lo que quiere y sé constante en esa esta actitud, con el tiempo aprenderá a controlarse y a lidiar con su frustración.

2.- Agresividad

La agresión es lo primero que los niños emplean a la hora de demandar algo porque su autocontrol tarda en desarrollarse. Esto no quiere decir que no debas limitarlo, de lo contrario harás que el problema continúe e incluso, que se manifieste fuera de casa. El niño debe ser capaz de reconocer sus emociones y expresarlas con palabras, pero ¡por favor!: no le respondas con más violencia, pues esto sólo agrandará el problema.

Ármate de paciencia y pregúntale cuál es el motivo de su molestia. Si es un bebé que aún no habla intenta tranquilizarlo de forma calmada, con palabras suaves, que te vea respirar profundamente y abrázalo para impedir que suelte algún golpe. 

3.- Desobediencia

Este punto es delicado porque muchas veces permitimos a los niños pequeños desobedecernos. Lo malo es que se acostumbran a ser así toda la vida y entonces nos llenamos de problemas. Es importante que cuando pidas algo a tu hijo, seas claro con lo que ocurrirá si no lo hace y que cumplas la advertencia si es necesario. Incúlcale responsabilidades como guardar sus juguetes o recoger su plato de la mesa, y así aprenderá también a obedecerte en cosas de mayor importancia.

4.- Indiferencia

Los niños recurren a esta actitud para saber hasta dónde pueden llegar con sus padres. Es molesto hablar con los hijos, pedirles algo y que ni siquiera respondan, pero antes de estallar lo mejor es interrumpir eso que los tiene ocupados, acercarnos y decirles que les estamos hablando. Recuerda respetarlos para que ellos también te respeten.

5.- Tristeza

Todos podemos tener un mal día, pero si eso es constante algo no anda bien. En el caso de los niños el motivo podría ser un acoso escolar, una enfermedad, problemas con una materia o una amistad, y debes cuestionarlo. Quizá un consejo tuyo pueda serle de gran ayuda, por eso te recomiendo hablar con el pequeño para que suelte lo que ha guardado en esos días. Si no quiere hacerlo contigo puedes recurrir a un experto en la materia, como un psicólogo.

6.- Mienten

Los niños tienen gran imaginación y podrían decir mentiras en relación a ella. Pero cuando mienten para obtener lo que quieren, ahí ya estamos hablando de un problema. Debemos enseñarles a aceptar la responsabilidad por sus actos y a trabajar por lo que quieren, sin caer en ese camino fácil y peligroso.

7.- Pasan demasiado tiempo con dispositivos electrónicos

El celular, la computadora, la tableta electrónica, las consolas de videojuegos y la televisión, son sólo algunos de los espacios donde tu hijo puede perderse por horas. No está mal que se entretenga aquí pero si es mucho el tiempo, afectará sus habilidades sociales y empezará a sentir que lo que ve en esos medios es su realidad. 

Pasar tanto en tiempo en internet lo puede convertir en blanco de acoso por parte de personas conocidas o de quienes se esconden tras un perfil falso. Exponerlo a los medios de información le provocará comparaciones con las celebridades, se sentirá inseguro por su peso, su cabello, la forma de sus dientes, pues en la televisión se proyecta una imagen que no corresponde al niño común. 

Sé que muchas veces es fácil permitir que se entretenga con algún dispositivo porque estamos cansados o muy ocupados, pero hay que pensar a qué lo estamos exponiendo. 

Procura que tus hijos tengan un equilibrio, que salgan a jugar, que se ocupen en algo útil, llévalos de visita con sus amiguitos o considera una tarde de juegos donde otros niños vengan a tu casa, así favorecerás su desarrollo. 

8.- No quieren convivir con alguien en particular 

Es muy común que los padres obliguen a sus hijos a saludar a amigos y familiares, pero si notas que los chicos muestran incomodidad al acercarse a alguien en especial, pudiera ser que esa persona les ha molestado o ha cometido algún tipo de abuso. 

Si la actitud es constante platica con tu hijo sobre el tema en un espacio donde se sienta seguro, para saber qué le incomoda. 

9.- Comen demasiado 

Los bebés “llenitos” son adorables, pero luego podemos caer en la excusa de permitir que el niño coma todo lo que quiera para que crezca fuerte… y eso no necesariamente quiere decir que estará sano.

Los niveles de obesidad y diabetes infantil son alarmantes y es nuestro deber, como padres, cuidar que nuestros hijos coman adecuadamente. Limita el consumo de comida chatarra, azúcares y alimentos procesados, así les evitarás problemas de salud, y no te olvides de procurar que beban agua en lugar de jugos y refrescos.

10.- Son muy dependientes de ti

Les has acostumbrado a que siempre estás para lo que necesiten, te da pavor que se equivoquen en algo y mejor lo haces tú. ¿Te suena familiar el ejemplo? Esto sólo ocasiona que tus hijos se crean incapaces de hacer las cosas, sentirán que te necesitan en todo y no podrán crecer emocionalmente. 

Claro que se equivocarán algunas veces, pero aprenderán a ser independientes. 

11.- Abandonan sus sueños

Tu hijo tiene un sinfín de anhelos, te los platica con gran emoción y de repente cambia de parecer por el comentario de alguno de sus amigos o de familia. Si esto ocurre con frecuencia, creerá que debe seguir los sueños de otra persona, que lo que él quiere está mal y perderá confianza en sí mismo. Impúlsalo a lograr sus metas, ayúdalo para que aprenda a  digerir los fracasos y a que no se dé por vencido hasta conseguir lo que desea. 

Con los límites necesarios y tu apoyo incondicional, tus hijos serán adultos plenos. Sé paciente y confía en ti, tu amor te permitirá tomar las mejores decisiones.

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