¿Conoces a alguien que piensa que nunca se equivoca? Mira cómo lidiar con ellos sin perder la calma


Creo que todos hemos conocido a personas que se creen perfectas, que hablan de sus logros y que intentan proyectar una vida sin fallas…aunque sabemos que no es así.

¿Tienes idea de lo que hace que una persona piense que jamás se equivoca? Esa actitud puede ser muy molesta para quienes le rodean y por eso, quiero hablarte de lo que ocurre con ellos y cómo lidiar con la situación. 


Se dice que para ayudar a alguien, esa persona debe aceptar su problema, pero con estos individuos es una labor titánica, aunque no imposible. 



Comúnmente se le conoce como “egoísmo”, “soberbia”, “egocentrismo”, igual podemos decir que es una persona que no tiene idea de cómo ser humilde. En psicología, también se conoce como “El Efecto Dunning Kruger”.

Recibe este nombre por las investigaciones que hicieron los psicólogos Justin Kruger y David Dunning. En ellas descubrieron que las personas que tienen poco conocimiento piensan que saben mucho más, sobreestiman sus habilidades, no reconocen las cualidades de otros y por eso se sienten superiores, además les resulta complicado reconocer sus propias fallas. Esta actitud se observó tanto en habilidades físicas, intelectuales y de socialización.

Eso es lo que nos dice la ciencia, pero hablando de las relaciones personales, una persona que no se equivoca o más bien, que cree que no lo hace, es así porque una o varias personas le llevaron a pensarlo. Imagínate, el papá o la mamá que celebran los logros de sus hijos pero ignora los errores, que siempre presionan para que los niños sean excelentes en lo que hagan y por lo tanto, consideren que equivocarse es lo peor que puede ocurrirles. Esos niños crecerán confiando de más en lo que pueden hacer, no aceptarán críticas, recomendaciones o llamadas de atención, pues eso no va con el concepto que tienen de sí mismos. 

Lo más grave es que esa actitud perjudicará su entorno social y emocional, los amigos, los compañeros de trabajo, la pareja…es como una cadena que le dañará y quizá se darán cuenta muy tarde. 

¿Cómo tratar entonces con este tipo de personas?

1.- Si eres padre o madre, recuerda esto al educar a tus hijos, celebra sus logros pero también ayúdales a aprender de sus fracasos y equivocaciones para que no se sientan presionados por ser “perfectos”.

2.- Habla con la persona a solas, explica lo que percibes de él o ella y hazle ver sus errores de la forma más clara que te sea posible. Quizá en un primer intento su actitud no cambie, pero si eres paciente y continúas expresándole lo que ocurre con esa forma de ser, aprenderá y cambiará para bien.

3.- En la plática explícale la importancia de reconocer su responsabilidad en las situaciones que enfrenta. Esa persona debe entender que si quiere que las cosas cambien, debe poner de su parte. 

4.- Pide apoyo a alguien de confianza si sientes que tu opinión no es suficiente. Claro que no le agradará quedaren evidencia, pero así tendrá más peso su error y sentirá la necesidad de cambiar.

5.- No le juzgues, esfuérzate por conocerle mejor para ver cuál es la raíz de este problema y en tu trato con él o ella, no continúes ese ciclo de alabanza eterna, hablen de sus errores y ofrece soluciones, así se sentirá en paz y sabrá que no es el fin del mundo. 

6.- Si nada de esto funciona y la persona continúa con esta actitud, aléjate en la medida de lo posible. Debe aprender que de seguir así terminará solo o sola. 

Da el ejemplo de humildad, de paciencia, de aprendizaje. Mientras esta persona cambia, seguro habrá momentos donde te desespere o te lastime con sus comentarios y comparaciones, pero tu aprecio por ella hará que puedas ayudarle a ser mejor persona, ánimo.

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