Controlar el celular de tu pareja también es violencia. Mira qué hacer y cómo poner un alto


Mucho se ha hablado sobre la violencia en la pareja; asumimos que los golpes físicos o emocionales son todo, pero ahora que la sociedad ha cambiado estas conductas también han adquirido nuevas formas de manifestarse. Una de ellas es el deseo de controlar lo que la pareja hace en su celular.

Los expertos en psicología lo consideran “violencia de género digital”, e implica controlar a la pareja por medio de un dispositivo electrónico, tanto el celular como una tableta electrónica o una computadora. Hoy quiero compartir las principales señales de violencia de este tipo, cómo poner un alto y qué hacer si tú eres la persona a quien controlan o quien controla. 




Gran parte del problema radica en que asumimos que el amor debe ser de cierta manera, que con los celos demostramos a la otra persona nuestro interés, y que aceptar una relación implica que debemos ser exclusivos uno con el otro, por lo tanto se dan las conductas posesivas y, lo peor de todo: asumimos esto como algo normal. 

Muchos se aferran a esta idea del amor, en la que también suponemos que debe ser eterno, y que si termina es uno de los peores fracasos que podemos enfrentar. Ana Yáñez Otero, psicóloga experta en el tema, reveló que lo importante era cambiar esta idea y entender que “el fracaso es mantener algo que está roto o que nos hace infelices”.


Y entonces, ¿cuáles son las principales señales de la violencia de género digital? Aquí las comparto contigo: 

1.- Acoso o control de la pareja por medio de un dispositivo móvil.

2.- Interferir en las relaciones de Internet que tiene la pareja con otras personas. 

3.- Se espía el móvil de la pareja, detalles como quién le llama, quién le escribe, a quién y cómo responde. 

4.- Se busca censurar las imágenes que la pareja publica y comparte en redes sociales. Puede haber comentarios sobre las personas que le acompañan, lo que están haciendo y su modo de vestir, entre otros. 

5.- Se busca controlar lo que la pareja hace en redes sociales. 

6.- Se demanda a la pareja que envíe su localización para saber dónde está. 

7.- Se insiste para que la pareja envíe imágenes subidas de tono.

8.- Se obliga a la pareja a compartir claves personales. 

9.- Se le pide capturas de pantalla de sus pláticas con otras personas. 

10.- La pareja se molesta cuando su contraparte no le responde inmediatamente un mensaje, en especial cuando ve que recibió y leyó la información. 


Estas actitudes son una forma de manifestar celos, y por lo tanto inseguridad personal. Si permites que esto ocurra en tu pareja o eres quien ejerce alguna de estas acciones, es importante que tomes conciencia de ello y hacer un alto para solucionar la situación.

Las soluciones

Lo primero es hablar con tu pareja para conocer las cosas que le provocan inseguridad. Desde efectos de relaciones pasadas, hasta actitudes que no comprendemos bien y nos hacen suponer cosas que no son. Es importante que la pareja sepa qué nos incomoda para poder lidiar con ello, y de igual manera que conozcamos lo que él o ella siente. 


Si los celos son demasiado fuertes, entonces debemos considerar la opción de acudir a un especialista en la materia, como un psiquiatra o un psicólogo, pues de no controlarlos afectarán la relación, pueden llevarla al fracaso y también impactar lo que pudiera darse después con otra persona.

Las principales víctimas 

En su mayoría este tipo de violencia la ejercen los hombres pero las mujeres también pueden llevarla a cabo. En sí el problema no ha sido provocado por la tecnología, ésta únicamente ha facilitado las formas de controlar a la pareja, además se debe considerar que las redes sólo reflejan lo que ocurre en la sociedad. 

Menciono a las redes sociales porque se estima que las utiliza más de la mitad de la población mundial y de ella, más del 90% son usuarios de entre 16 y 24 años. 

Encuestas recientes revelaron que muchos chicos admitieron haber ejercido estas acciones sobre su pareja actual y también con relaciones anteriores. Su contraparte, las mujeres, han admitido haberse sentido condicionadas a ceder a las demandas de sus parejas, las cuales no sólo se limitan al celular, también influyen en la relación con sus amigos y familiares.


Recuerda que el amor verdadero es aquel donde las dos partes contribuyen a su felicidad pero también gozan de independencia, y eso no implica que se amen más o menos. Si en una relación no hay libertad, respeto e independencia, no hay amor sino posesión. Es válido pedir algo a la pareja porque creemos que nos hará sentir mejor, pero jamás debemos obligarle. 

Te invito a compartir esta información para promover el estilo de una relación sana y feliz con quienes te rodean. 
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