Diferencias entre una persona creída y una persona segura. La humildad es la base del éxito


¿En dónde se pierde la línea que divide la soberbia y la alta autoestima? Recientemente observé en críticas el cómo molesta una persona exitosa, cómo algunos celebran su actitud para bien o para mal y prefieren tenerle lejos. Es todo un fenómeno que me hizo pensar en las diferencias de una persona creída y una segura, pues sé que este concepto te ayudará en tu trato cotidiano con los demás. 

El autoestima es el valor que nos damos a nosotros mismos, la seguridad que tenemos en nuestras capacidades, el amor que nos hace agradables a los demás, la confianza en que podemos lograr cualquier cosa que se nos propongamos. Si suena tan bonito ¿en qué momento llegamos a molestar a los otros? 

Te pido que no nos engañemos, tanto hombres como mujeres pueden cometer esta falta de caer en la soberbia, así que te invito a reflexionar sobre tu comportamiento con estos puntos que marcan la diferencia entre estos dos tipos de personas. 


1.- Humildad

Quien es una persona creída no conoce de este concepto, recibe todo tipo de halagos y aún así siente que no es suficiente. Por su parte, la persona segura, agradece las felicitaciones por sus logros pero no le da demasiada importancia, pues tiene la mente en otras metas. Una persona humilde siempre tendrá lugar en cualquier espacio, sabe que la vida no siempre le sonreirá y que en los momentos difíciles valdrá mucho su comportamiento pasado para recibir ayuda o apoyo. Los creídos sienten que ante cualquier dificultad se les acaba el mundo y su actitud les provoca soledad.

2.- Concepto de cualidades y defectos

Los creídos sienten que Dios los hizo a mano, que son perfectos y que ellos no se equivocan, lo que les sale mal es culpa de otros. Por su parte, las personas seguras saben muy bien sus cualidades y defectos, dan su mejor esfuerzo en todo lo que hacen, son coherentes con lo que dicen y lo que hacen. 

3.- Críticas al entorno

Quienes son soberbios o creídos, siempre harán menos los logros de quienes les rodean, buscarán opacarles o hacer ver que ellos pueden hacer todo mejor. Por su parte, las personas seguras celebrarán en grande los éxitos de sus seres queridos sin sentir envidia, saben reconocer el esfuerzo de los demás.

4.- Reconocimiento externo

Aquellos que son soberbios y creídos, siempre buscan el reconocimiento de los demás, a veces ejercen demasiada presión y así crean conflictos. Por su parte las personas seguras, cumplen lo que desean por satisfacción personal, las felicitaciones y los halagos les agradan pero no es lo más importante para ellos. 

5. Equivocaciones

Las personas seguras aceptan sus errores y aprenden de ellos, incluso buscan cómo remediarlos. Por su lado, las personas creídas o soberbias, no los admiten de forma pública, culpan a todos menos a ellas mismas aunque saben bien qué hicieron mal. 

6.- Actitud hacia el trabajo 

Las personas seguras saben que para conseguir lo que se propongan habrá esfuerzos de por medio, están dispuestas a trabajar y a hacer algunos sacrificios para lograr esa meta. Por su parte, las personas creídas se aferran a lo poco que logran porque todo lo demás les da flojera y no quieren trabajar, esperan que los demás hagan las cosas por ellas y cuando ya no pueden aprovecharse de alguien lo alejan de su vida.

7.- Egoismo

Ya que las personas seguras están conscientes de lo que pueden aportar a los demás, lo comparten por gusto, disfrutan tanto sus logros personales como los demás. Las soberbias sólo piensan en sí mismas, en lo que quieren, lo que necesitan y no piensan en quienes les rodean.

Si sientes que en lugar de ser alguien seguro eres creído, aún estás a tiempo de arreglar todo. Acércate a tus seres queridos, discúlpate, apóyales y trabajen juntos no solo por lo tus sueños sino por los de todos. 

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