El amor se acaba cuando dejas de alimentarlo. 7 razones por qué una relación fracasa


En mis conferencias y en mi página, seguido encuentro historias muy tristes de parejas donde parece haber terminado el amor. Sé que ya he hablado mucho sobre la importancia de cuidar este sentimiento, que se debe alimentar diario, que tenemos que pensar en lo que la otra persona quiere, necesita o anhela, pero ¿sabes qué conductas son las que destruyen este bello sentimiento?

Hoy te platicaré de siete conductas que pueden destruir el amor en una pareja. Espero que no te identifiques con ninguna de ellas y que si resulta que en tu relación hay algo de eso, puedas resolverlo con tu pareja a tiempo, para que sigan disfrutando de su bello amor. 


La vida en pareja es sencilla cuando se tiene la voluntad para hacer que las cosas que funcionen, todo fluye cuando estamos conscientes de las virtudes y defectos tanto nuestros como del otro y hacemos que las dos personalidades puedan convivir sin problemas. El amor no es lo mismo que el enamoramiento, pues al estar enamorados, vemos a la otra persona como un ser perfecto, lo ideal es que se dé la convivencia después de esto, cuando ya conocemos a la persona de una forma real y sabemos que podemos tolerar lo que no nos agrade. Es cierto que habrá malentendidos de vez en cuando, pero esta voluntad que te menciono, les guiará para resolver o superar cualquier cosa. Ahora ¿qué acaba con el amor? Aquí las principales causas :



1.- La falta de compromiso

Este aspecto puede darse en varias áreas. La primera de ellas es la fidelidad de la pareja, si no existe, la relación se desgastará y sacará a flote lo peor de ambas personas, en ocasiones puede perdonarse pero si es recurrente, acabará con todo.

El otro compromiso que debemos tener en cuenta es el de apoyar y ayudar a la pareja con todo lo que sea posible, el cuidado de los hijos, la limpieza del hogar, si él o ella quiere cumplir algún proyecto personal…este compromiso debe venir de ambas partes o hará que una se sienta muy cansada de siempre darlo todo y ver que la otra persona sigue pensando sólo en sí misma. Es importante que entre tu pareja y tú exista un balance de sus obligaciones dentro de la relación. 

2.- Las actitudes de dominio 

Me refiero a esos momentos donde una de las partes quiere controlar a la otra, sus gustos, su forma de ser, sus actividades, los lugares que visita, el tiempo del que dispone…todo. Siente que la pareja es un objeto de su posesión y eso no es amor. 

Aquí también quiero agregar el momento en que una de las partes no acepta sus errores, siempre quiere sobresalir, siempre quiere ganar en las discusiones…estas acciones acabarán con el amor y el respeto. 

3.- El servilismo

Es cuando una de las dos partes termina siendo esclava de la otra, cuando siempre se está pendiente de lo que él o ella necesita o quiere sin pensar en las necesidades de uno mismo. 

La persona que siempre recibe la atención, deja de admirar a su pareja, no aporta nada diferente, parece que se ha descuidado, no le reta de ninguna manera, no le hace salir de su zona de confort. Además, quien se encarga de dar todas las atenciones, se cansa de no ser tomada en cuenta y hasta puede generar sentimientos como el rencor. 

4.- Los celos 

Esta desconfianza lastima a ambas partes. Se da cuando una de ellas quiere saber donde y con quién está la otra parte, se incomoda por el trato que tenga la pareja con personas del género opuesto, y crea una serie de suposiciones que le dificultan la relación de pareja. 

En ocasiones los celos se solucionan con una buena comunicación, pero si son extremos, lo ideal es acudir con un especialista como un psicólogo o un psicoterapeuta, pues quizá esos celos provengan de un problema personal que se debe resolver antes de seguir afectando a la pareja. El celoso ve la realidad distorsionada y la otra persona sufre terriblemente al sentir que su pareja desconfía de todas sus acciones.

5.- La manera de resolver los conflictos 

Si cada vez que hay una discusión ambos explotan, se insultan, faltan al respeto y no llegan a ningún acuerdo, con la práctica constante se acabará el amor. Lo ideal para resolver conflictos es no dejar que la otra persona adivine lo que estamos pensando o sintiendo, que se le comunique todo y hacerlo en un momento donde podamos contar con suficiente tiempo para hacer las aclaraciones necesarias, además de la atención completa de la otra persona. 

Es importante que a la hora de discutir, no nada más expreses lo que sientes sino que también escuches lo que tu pareja tenga que decir al respecto, que lleguen a un acuerdo mutuo y que ponga todo de su parte para cumplirlo, así este problema no volverá a aparecer. 

6.- Hijos en el mal momento

Los hijos son algo maravilloso, pero es importante que ambas partes de la pareja estén de acuerdo en el momento y la cantidad de hijos que se deseen tener. Hay personas que tienen problemas en el noviazgo y creen que teniendo un hijo todo mejorará, igual puede ocurrir en el matrimonio, pero los hijos NO solucionan los problemas y traerlos a este ambiente sólo provocará más conflictos.

Recuerda que antes de tener un compromiso con alguien, ambos deben de estar en la misma sintonía respecto a sus planes personales, religión, cantidad de hijos que desean tener, cuándo los tendrán, valores que comparten o no, dinámica del hogar, administración de la economía, entre otros. 

7.- Ganas de cambiar a la otra persona 

Este es quizá uno de los puntos más desgastantes de la lista. En la pareja se debe entender que todos venimos de ideas diferentes, de dinámicas familiares que en ocasiones queremos replicar a la hora de formar nuestra propia familia. Es frustrante cuando la pareja no comparte esas ideas, cuando hace las cosas diferentes a nosotros y queremos que cambie, pero no lo hará a menos que se trate de una conducta que realmente le genere un problema.

Debemos aprender a aceptar a la pareja tal y como es, lo único que no podemos permitir son situaciones de maltrato. El amor no hace a las personas diferentes, pero sí mejores. Si hay algo de tu pareja que no te agrade coméntaselo y escucha también lo que tenga que decir de ti y traten de mejorar lo que sea posible para que su convivencia sea otra. 

Al estar consciente de estos puntos, podrás tomar las acciones necesarias para cuidar el amor diariamente y hacer que dure más tiempo. Platica con tu pareja constantemente y no permitas que los problemas se acentúen, recuerda que con voluntad todo se puede. 

Si estos problemas ya han acabado con el amor, igualmente habla con tu pareja para que tomen la mejor decisión para ambos, ya sea darse otra oportunidad o tomar caminos distintos.

Recomendados
Recomendados