¿Hijos exitosos y más felices? Expertos en la Universidad de Harvard revelan 7 secretos para lograrlo


Uno como padre siempre buscará darles lo mejor a sus hijos: la mejor atención, la mejor ropa, alimentarlos sanamente y llevarlos a la escuela ¿Pero qué hay de los valores familiares? Cuando se trata de educar a los hijos hay muchas cosas que sabemos son necesarias, por ejemplo el poner límites, pero muchas veces dejamos de lado otras cuestiones emocionales y de carácter que deberían ser una prioridad en la enseñanza de los pequeños, para que se conviertan en adolescentes felices y jóvenes exitosos ¿No es eso lo que cualquier padre desearía para sus hijos?

¡Por supuesto! Dirán algunos, pero ¿Cómo se puede lograr ésto? Bueno, es importante señalar que los pequeños siempre están atentos a cada cosa que ocurre a su alrededor, ya que constantemente se encuentran aprendiendo de todo lo que ven, absorben información de manera consciente, pero también son muy intuitivos, es decir, que se dejan llevar mucho por lo que sienten y ponen especial atención al lenguaje corporal de los adultos, por lo que les enseñamos más con acciones que con palabras. 



La tarea más complicada de nosotros como padres es convertirnos en una guía, un buen ejemplo vaya, pues sabemos que detrás de nosotros hay pequeñas huellas siguiendo nuestros pasos. Hoy te invito a que reflexiones un poco sobre el tema y guíes a tus pequeños con amor, paciencia y valiosos aprendizajes como los siguientes: 



1. Ser responsables de sus actos

Como padres, nosotros nos encargaremos de enseñarles la diferencia entre lo que es correcto e incorrecto, mostrándoles en todo momento que toda mala acción tiene una consecuencia igualmente negativa y que deben enfrentar lo que sus acciones les traerán. Sin embargo lo mejor para los hijos es el ver que sus padres son responsables por lo que hacen, recuerda siempre predicar con el ejemplo. 

2. Gratitud

¡Nadie quiere estar al lado de una persona ingrata! El egoísmo y la ingratitud son cosas que debemos mantener alejadas de los más pequeños. Además diversos estudios han demostrado que los pequeños que son agradecidos con sus semejantes, son mucho más felices, ya que son más aceptados por los demás; haz que le de las gracias a mamá por la comida del día, que agradezca a su hermana o hermano mayor por ayudarle con su tarea y que todas las noches agradezca a Dios por el maravilloso día vivido. Que convierta la gratitud en un buen hábito y con el paso del tiempo, será también una manera de conducir su vida.

3. Enséñale a tratar igual a todas las personas

La compasión y la humildad son valores fundamentales que debemos desarrollar en nuestros pequeños, que siempre sean respetuosos y amables con cualquier persona, no importa si tiene o no dinero, muchas cosas o si es alguien con mucho poder; recuerdo que cuando era pequeño mis padres siempre me decían “Trata al barrendero y al dueño de la empresa con la misma cortesía” y en ello he basado mi vida; no dejes que la calidad humana de tus hijos se vea afectada por la superficialidad con la que viven hoy la mayoría de las personas. 

4. Respeto 

Muéstrales que “Lo cortés no quita lo valiente” hazle ver a tu hijo que el respeto es un valor en el que debe basar su actuar. Los pequeños que no aprenden a convivir en armonía con los demás, serán cruelmente rechazados y apartados ¡Seamos honestos! A ninguna persona, sean niños o adultos, les gusta lidiar con un pequeño malcriado que no sabe respetar a sus semejantes. 

5. Tener control de sus emociones

Un niño que sabe manejar sus sentimientos y expresar sus emociones de manera asertiva, siempre será más feliz que aquellos pequeños que son reprimidos por sus propios padres; quienes crecen en un ambiente abierto, tolerante y son tratados con paciencia, aprenden a tener autocontrol y a resolver sus problemas sin usar los gritos, la violencia o sin usar los berrinches para conseguir lo que desean. 

6. A pensar en los demás

Los niños siempre buscarán satisfacer sus necesidades, muchas veces tratan de hacerlo a costa de los demás, ante lo cual debemos poner un alto para enseñarles a compartir y a ver que todas las personas tienen necesidades igualmente importantes; también a tener compasión y empatía ante el sufrimiento y el dolor ajenos. Es bueno tener en cuenta que la actitud de servicio hacia otros, siempre traerá satisfacción personal y mayor integración social. Quizá suenen como conceptos complejos para los niños, pero ellos al ver tu ejemplo, se sentirán más que felices en seguirte. 

7. Felicidad

¡Así es! La felicidad es una conducta aprendida, los niños que logran manejar sus emociones y a conducir su vida con una buena actitud. Demuéstrale a tu pequeño que la alegría se encuentra en las pequeñas cosas, en los logros diarios, la compañía de la familia y el amor de los seres queridos, en una puesta de sol y una caminata en la playa. La felicidad no es un fin, es un vehículo que se encarga de llevarnos día a día a disfrutar del placer de vivir. 

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