Mamá NO me dejes llorar. Mira los graves daños que le causas a tus hijos al hacerlo


Cuando se es padre primerizo, siempre se tratan de investigar cientos de métodos y maneras para cuidar y educar de la mejor manera a los hijos, sin embargo, hoy en día existe una gran cantidad de información en todo internet, en libros, revistas y cientos de artículos y videos que prometen que su método de crianza es “el bueno”, lo que resulta hasta cierto punto confuso. Hay que tomar en cuenta primero que cuando un bebé llega al mundo, la única manera que tiene para comunicarse con sus padres es a través del llanto, ya que no comparte el mismo lenguaje aún, por lo que muchos expertos como la Pediatra española Malena Hawkins asegura que poner atención al llanto de la criatura es esencial, ya que éste llora cuando necesita algo. 

En lo particular, a mi me resulta  muy difícil ignorar el llanto de un pequeño, y esto obedece precisamente a una reacción del cerebro que provoca en el adulto, ya que éste desata sustancias químicas entre las redes de neuronas, esta señal despierta cierta culpa en nosotros, así que de alguna manera tratar de ignorar esto, resulta antinatural. 



El día de hoy quiero compartir con todos aquellos padres primerizos estos 3 consejos, tal vez así puedan decidir qué método utilizar para su cuidado:   

1. Conoce las necesidades afectivas de tu bebé

Hay que entender que el mundo exterior es un lugar extraño y desconocido para el bebé y por ello es importante para él tener contacto físico con los padres. Recordemos que el pequeño estuvo protegido durante 9 meses dentro del vientre de la madre y se siente más cómodo cuando es sostenido en brazos, ya que pueden percibir el calor corporal, el olor y reconocer la voz de la madre, debido a una conexión especial que se desarrolla durante el periodo de gestación. 

Durante el primer año de vida, el bebé tiende a desarrollar el apego, tal y como lo describe la Dra. en Psicología y profesora de Psicología Evolutiva María José Cantero: “El apego da respuesta a una necesidad emocional y afectiva básica del ser humano que le acompaña a lo largo de toda la vida. Todos necesitamos sentirnos queridos sino nos convertimos en extremadamente vulnerables”

Imagina, si un adulto tiene esa necesidad afectiva la cual nutre con la pareja, un bebé tiene que aprender a conocer esa sensación en los primeros 12 meses, ya que se encuentra en la etapa más frágil y vulnerable, pues depende totalmente de los padres; cuando las necesidades básicas físicas y emocionales del bebé son cubiertas pronto, el niño podrá tener un crecimiento emocional, mental y social asertivo.


2. Dejarlo llorar lo volverá desconfiado e inseguro

Algunos estudios sugieren que los bebés que no son atendidos de manera eficiente en cuanto a sus necesidades básicas o si se le deja llorar durante mucho tiempo, puede desarrollar cierta desconfianza e inseguridad hacia los demás conforme van creciendo, ya que aprenderán a que ni siquiera con el llanto ( la cual es una especie de señal de alarma del bebé hacia el adulto) habrá alguien dispuesto a atenderlos. 

Esto puede resultar contraproducente, pues si se le deja al bebé llorar por mucho tiempo, éste se vuelve ansioso y la sensación de soledad que sufre se convierte en angustia, la cual conducirá al niño a volverse agresivo y mucho más demandante hacia los padres. 

3. Un niño que es consolado será más independiente

El apego saludable que se va desarrollando es esencial para que el niño crezca saludable y que aprenda a regular sus emociones y a confiar en sus padres. Recuerda que es nuestro deber como padres atender las necesidades del bebé, porque durante los primeros tres meses, el bebé es incapaz de controlar el llanto por sí solo. 

Recuerda que el contacto, el amor y los cuidados que les demos a los pequeños se verán reflejados de manera positiva en su personalidad cuando lleguen a la etapa adulta. ¡Ánimo! Hasta la próxima.

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