Mira cómo tu indiferencia está destruyendo a tu familia. Mira que hacer para salvarla


La indiferencia es un arma de doble filo, pues aunque puede evitarnos situaciones incómodas ante las personas ingratas, groseras y que intentan frustrarnos a través de críticas destructivas, muchas veces la utilizamos en contra de aquellos que nos aman y el daño que ésta provoca, es inmenso. 

La mayoría de las familias se acostumbran a cierta dinámica, ya sea sólo en pareja, o habiendo hijos de por medio; dependiendo de esa interacción o convivencia, los lazos de afecto pueden reforzarse o desgastarse ¿Qué pasa cuando demostramos amor, respeto y confianza? pues tendremos un ambiente de unión y felicidad, ya que es necesario expresar nuestros sentimientos hacia los demás para hacerles ver que son importantes en nuestra vida. Pues cuando actuamos de manera indiferente, ignoramos los abrazos, las caricias y toda demostración de amor a la familia, se hará presente la inseguridad y el miedo en los miembros del hogar. Lo único que provocarás en tus seres amados es un vacío emocional que tratarán de llenar con atención negativa: groserías, drama, malas conductas y relaciones afectivas codependientes ¿Es eso lo que quieres para tus hijos y tu pareja?  

A continuación te mostraré lo que provoca la indiferencia hacia nuestros seres queridos, lamentablemente, el ignorar a las personas cercanas a nosotros, tiene un efecto sumamente negativo, e incluso, muchos afirman que se trata de una forma de “violencia silenciosa”


1. Genera desconcierto ante la pareja y los hijos

Por supuesto que nadie espera rechazo por parte de la persona con la que se ha elegido compartir su vida. La unión del matrimonio supone un apoyo fundamentalmente emocional, afectivo, moral y económico, así como la intervención en cuestiones como la crianza de los hijos. Quien no demuestra amor, por mucho que diga “Te amo, eres muy importante para mi” alejará irremediablemente a sus seres queridos, ya que la incongruencia entre sus palabras y acciones, creará desconcierto e inseguridades ante la pareja y los hijos. 

2. Pone en tela de juicio el amor 

El amor se debe mostrar a diario con acciones; muchos padres creen que es suficiente darles objetos, dinero y mantener a los hijos para demostrarles amor, sin embargo dedican poco o nada de tiempo a cubrir sus necesidades emocionales, lo cual hará que los miembros de la familia sientan dudas sobre el afecto y amor que reciben.

También es necesario entender que muchas veces quienes niegan afecto a los demás, tuvieron una infancia complicada en la que el trato que recibieron era igual de indiferente que el que manifiestan; lo ideal para corregir esa situación es hablando de frente y trabajar en conjunto para cambiarlo, ya que esto puede traer como consecuencia la desintegración familiar. 

3. Provoca ansiedad e inseguridad

La indiferencia siempre provocará ansiedad en todos los miembros de la familia, por lo general la persona que no expresa sus sentimientos se convierte en un extraño en su propio hogar, ya que los demás siempre están a la expectativa de qué estará pensando, preocupados todo el tiempo si esta vez la reacción será positiva o negativa. 

No es justo crear esta situación a quienes nos aman y han demostrado que a pesar de todo lo malo siguen “al pie del cañón” tratando de ayudar. Esta ansiedad y estrés es desgastante y tarde o temprano, la propia familia, terminará cediendo y adoptando esa misma conducta indiferente. 

4. Quebranta la unión familiar

Cuando una persona no expresa su sentir, es como si levantara una barrera inmensa que día a día la familia trata de romper para saber qué es lo que ocurre; surgen las dudas, el vacío emocional e incluso una sensación desalentadora de soledad, ya que la figura que se supone debería mostrar amor y cariño, es en realidad un ser que no hace otra cosa más que ignorar a los demás, e incluso surge en los hijos y la pareja la sensación de abandono, lo cual va alejando a todos. 
  
5. Baja autoestima

La indiferencia aunque parece silenciosa, envía a las personas un mensaje muy claro: “No me importas”, aquellos que son ignorados por su pareja o sus padres, desarrollan un complejo de inferioridad, ya que no se sienten lo suficientemente capaces de generar una respuesta afectiva positiva ante una figura tan importante en su vida.

No ignores a las personas que han estado contigo, no uses la indiferencia con el amor de tu vida, trata de pensar en lo injusto que es decirle “nada” a tu pareja cuando te pregunta si ha ocurrido algo malo en tu día, ya que está demostrando su preocupación por ti. Es mejor hablar, la comunicación es básica para resolver los detalles de carácter de cada uno y así llevar una relación feliz y llena de armonía. 

No hay nada más deshonesto que no expresar lo que sentimos con las personas a las que amamos, por ello lo mejor que podemos hacer es analizar ¿Qué es lo que me impide decirle a mi familia que la amo? 

Recuerda que evadir nunca nos llevará a la resolución de los problemas. 
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