Por prestar gane un amigo, por cobrarle lo perdí. Mira qué hacer cuando te piden dinero prestado


Hay momentos en los que la economía familiar pasa por malas rachas, algo que sin duda todos deberíamos considerar y estar preparados para los tiempos difíciles, aunque de antemano sabemos que existen personas que no saben organizar muy bien sus ganancias y para resolver sus crisis financieras, deciden pedir préstamos, pero no al banco, sino a sus amigos y familiares. Quizá alguna vez te haya pasado que es a ti a quien esas personas acuden para pedir apoyo, lo cual resulta bastante complicado desatando siempre la pregunta “¿Será bueno o malo prestarle dinero a mis conocidos?

El día de hoy quisiera plantearte unas cuantas cosas cuando a ese tema se refiere, ya que la mayoría de las veces, la gente no es capaz de separar la amistad o la relación afectiva con el compromiso de devolver lo prestado, lo cual muchas veces termina complicando las situaciones entre los conocidos, pues como dicen por ahí “Si quieres perder a un amigo, préstale dinero” ¿Será cierto?.


A veces es complicado decir no, pero es necesario que tomemos en cuenta ciertos factores antes de aventarnos al ruedo y decir “Claro ¿Cuánto ocupas?” Recuerda que antes de las necesidades de los demás están las tuyas y las de tu familia, no debes olvidar que en muchas ocasiones nosotros apoyamos a otros, pero ¿Realmente esas persona están dispuestas a apoyarte de la misma manera? E incluso si no se tratara de ayuda económica. 



No se trata de egoísmo, pero muchas veces resulta injusto regalar el fruto del propio esfuerzo, por ello piensa muy bien y analiza ¿Esta persona me ha demostrado que es digna de confianza? ¿Siempre cumple con su palabra? ¿Lleva una vida sencilla y de planificación o hace demasiados gastos innecesarios? ¿Necesita el dinero para lujos o para algo importante? ¿Es justo quitarle este dinero a mi familia para prestarlo a esta persona? ¿Realmente cumplirá con su palabra? 

Una vez que consideres estos aspectos de la persona a quien posiblemente le ayudarás con su dificultad económica, esto es lo que puedes hacer dependiendo tu respuesta: 

Cuando la respuesta es NO

1. No digas “Sí” por quedar bien

Recuerda que estás en todo tu derecho de decir “no”, tu compromiso real está con tu pareja e hijos en dado caso, ya sea porque también enfrentas tiempos difíciles o simplemente porque no estás dispuesto a correr el riesgo de quedarte sin ese ingreso en caso de que una emergencia ocurra, ya que cuando le prestamos a la persona equivocada, muchas veces ésta desaparece por completo y resulta imposible recuperar lo prestado. 

Si esa persona se molesta o se ofende por tu negativa, quizá su relación estaba basada en algo que no tenía nada que ver con el afecto desinteresado. Parece mentira, pero a veces este tipo de situaciones resultan tan complicadas que solo los verdaderos amigos o la familia cercana, puede soportar dichos inconvenientes. 

2. Pon un límite

Quizá anteriormente esa persona haya fallado en devolver algo prestado, sea o no dinero; si ya aprendiste la lección y quieres decirle “no”, jamás te sientas comprometido, pon un límite, dile que en este momento no está entre tus posibilidades el desprenderte de cierta suma de efectivo, olvídate también de los sentimientos de culpa, ya que no es responsabilidad tuya sacar de apuros a otras personas, claro que sería genial poder ayudar a todo el mundo, pero no cuando ello te afecta a ti o a tu familia. 

3. Explica el por qué no está en tus posibilidades

Si has dicho “no” puedes dirigirte con la verdad hacia esa persona, no le engañes diciendo “no tengo” cuando si tienes, explícale solamente que tu dinero está comprometido en algún otro proyecto o coméntale que tus finanzas no están tan bien como esa persona piensa, muchas veces te piden porque creen que está entre tus posibilidades el hacerlo, pero realmente desconocen tu situación financiera.

4. Ofrece otro tipo de ayuda

Puedes hacer esto para evitar los malos entendidos, muchas veces no podemos prestar dinero, pero quizá si podamos ofrecer nuestra ayuda para que esa persona recaude los fondos que requiera, “No puedo prestarte para pagar la guardería de Juanito, pero podría ayudarte un par de veces a la semana a cuidarlo ¿Qué te parece?” Muchas personas tratan de resolver sus problemáticas con dinero e ignoran que quizá existan otras soluciones. 

Si has decidido prestarle dinero a esa persona

1. Considera si realmente está en tus posibilidades

Ante de decir que si, piénsalo bien y analiza que pasaría en tu casa si decides desprenderte de ese dinero, me ha tocado escuchar que algunos matrimonios se llenan de problemas porque solamente uno tomó la decisión de compartir los ingresos del hogar con alguien ajeno. Siempre consulta con tu pareja, quizá él o ella tenía destinada cierta cantidad para algo importante y si decides simplemente tomar lo que les corresponde a ambos, podría resultar fatal para la confianza en su relación y para su economía familiar. 

2. Fija un plazo para que la persona lo regrese

Cuando ya estás seguro de que podrás desprenderte de ese dinero, siempre debes aclarar las cosas, fija un tiempo que consideres prudente para que esa persona regrese la cantidad, siempre dejando claro que el incumplimiento de dicho acuerdo, traerá problemas en su relación. 

También debes aclarar si puedes o no prestar toda la cantidad solicitada, para que esa persona se prepare e incluso decirle si piensas cobrar algún tipo de interés en caso de haber un retraso en el pago. 

3. No dudes en dejarlo por escrito si es necesario

Quizá no como una amenaza o para tomar acciones legales en caso de que la cantidad no sea tan elevada, pero si para llevar un control sobre lo que se dio, los abonos en dado caso o cualquier otro detalle que pueda surgir. 

Recuerda que es mejor prevenir algún tipo de inconveniente y evitar malentendidos, sobre todo entre familiares y gente a la que se aprecia, pues como dice este refrán “Cuentas claras, amistades largas”.

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