Señales de que eres una mujer controladora y tu matrimonio podría estar en riesgo.


Muchas mujeres han sufrido el rechazo constante de sus parejas, lo cual resulta un golpe terrible para su seguridad y autoestima. Pero lamentablemente no se han dado cuenta que no es por su falta de valor como personas o por algún aspecto físico o romántico, es por su actitud y personalidad que busca controlar y manipular a los demás, pero lo peor es que un manipulador, terminará aislado, pues nadie quiere estar con una persona que se convierte con el paso del tiempo en una carga emocional tan pesada. 

He observado constantemente la personalidad de una mujer controladora, y aunque muchas personas hayan aprendido a través de los años a obtener todo lo que buscan de su pareja o de los demás a través de este comportamiento, pero también hay quienes de manera inconsciente suelen caer en este tipo de conductas. Podemos encontrar que una persona que necesita manipular a otros para satisfacer sus necesidades, tienen baja autoestima, son víctimas de inseguridad y sienten que para poder triunfar necesitan someter a otros, ya que por sus propias capacidades no creen ser capaces de lograr sus metas. 


Este comportamiento es sin duda egoísta y destructivo, muestra una falta de cooperación, pues lo único que busca es cumplir sus caprichos y hacer las cosas a su manera sin tomar en cuenta opiniones ajenas, por ello, las personas huyen de su lado. 



¿Cómo es una mujer o pareja controladora?

La incertidumbre siempre será un gran reto para la persona manipuladora, y por supuesto, en una relación, estar al tanto de todo lo que hace la pareja es imposible, por ello vive en el reto constante de hacer sentir culpable a la pareja por hacer cosas diferentes o por tener una opinión distinta; por ello una persona controladora difícilmente puede tener una relación estable. 

Entre algunos rasgos de las personas manipuladoras que buscan siempre controlar a los demás, podemos encontrar los siguientes:

Se preocupan de manera excesiva y obsesiva por problemas que surgen a su alrededor o incluso por aspectos o cosas improbables y lejanas. Sin embargo no hacen nada para resolver eso que les causa temor o malestar, limitándose únicamente a amargarse y tener una opinión negativa de aquello que les genera incertidumbre. 

Es una persona ansiosa, irritable, con un sentido del humor limitado y poco empático. Ve peligro y negatividad en todos lados, por lo que trata de arrastrar a los demás a través del chantaje emocional. 

Se molestan cuando los demás dan opiniones distintas a la suya. 

Está llena de inseguridades y miedos. 

Tiene un fuerte complejo de inferioridad y para reafirmar su valor o sentirse segura, trata de manipular a los demás. 

¿Qué hacer para evitar convertirse en una novia o esposa manipuladora?

Primero analizarse objetivamente y aceptar que se tiene este problema, trata de cambiar esas actitudes y convéncete de que lo mejor es dejar ir esos miedos que te atormentan y te alejan de todos a quienes amas.

1. Acepta tus responsabilidades

Las mujeres que quieren manipular a sus parejas, tratan de lograr sus objetivos a través de los demás porque no son capaces de aceptar sus propias responsabilidades, por ello buscan desesperadamente “repartir” culpas a los demás. Deja de ser una víctima, recuerda que nuestras buenas o malas decisiones siempre traerán consecuencias, no trates de poner el peso en los hombros de los demás, lo único que conseguirás utilizando a otros para alcanzar tus metas, será quedarte sola. 

2. No seas una “mamá-esposa”

Bajo el escudo de “lo hago por tu bien” las mujeres manipuladoras buscan hacer actuar a la pareja a su antojo, sin embargo esto no es nada bueno para la relación, pues un hombre adulto busca apoyo emocional y una persona empática que le muestre amor y comprensión, no una segunda madre que le mande hacer cosas, que le grite o lo regañe, lo apure o le diga como vestir, qué hacer o como actuar. Parte de la belleza de una relación es la sana convivencia y la aceptación de dos individuos diferentes que se aman y quieren formar una sola familia, pero para ello deben existir acuerdos, no hacerse la “santa voluntad” de uno. 

3. Evita la codependencia 

Las mujeres manipuladoras por lo general vienen de familias problemáticas y han aprendido a ser codependientes, en este caso, con la pareja. Trata de pensar en que ambos son individuos y que no todo el tiempo deben estar pegados el uno del otro ¿Cómo? Buscando actividades que te gusten y te hagan redescubrirte y hacerte ver la valiosa, talentosa e independiente persona que eres, aprende a amarte nuevamente, para que no sientas que ocupas a alguien más para estar bien. 

4. Busca la fuente de tu frustración

Medita sobre esos miedos que no te dejan vivir, piensa si realmente es posible que algo tan lejano e improbable ocurra ¿Realmente existe la posibilidad? ¿Qué gano con esta preocupación? ¿Está en mi corregirlo o evitar que ocurra? Por lo regular la respuesta a estas preguntas es “no” así que trata de relajarte, deja atrás lo que no puedes controlar, pues el futuro siempre será incierto y eso es algo que no cambiará jamás. 

5. Libérate de tus miedos

¿Ha traído algo positivo a tu vida vivir con miedo? Lo más seguro es que hayas dejado de hacer cientos de cosas por temor a fracasar, deja que eso se acabe y tampoco actúes como si esos miedos fueran reales, porque son suposiciones tuyas, en realidad nada de eso está pasando. Un ejemplo de ello es el temor a la infidelidad, quizá le hayas reclamado a tu pareja miles de veces por tus “sospechas” las cuales son muchas veces sin otro fundamento que el delirio. Si en una relación no hay confianza, es muy difícil que las cosas funcionen, por ello es importante dejar a un lado todo eso y enfocarse en lo que realmente importa: el presente. Confía y verás que tu relación dará un giro positivo. 

6. Enfócate en el “nosotros” 

La persona controladora busca a toda costa hacer su voluntad, pero ese no es el punto en una relación, es todo lo contrario, por ello es importante siempre considerar los deseos, las metas y las ambiciones en conjunto. Una pareja es un equipo y aprender a confiar y respetar las decisiones del otro es fundamental para que la relación pueda ser feliz y estable. 

Trata de remediar lo que te atormenta, aprende a convivir y respetar las decisiones de otros ¿Crees que ejercer el control te hará feliz? Piénsalo dos veces, pues te aseguro que sentirás mayor dicha cuando aprendas a equilibrar tus pensamientos y dejes ir todo aquello que te atormenta, pues solamente así podrás vivir a plenitud con tu pareja y con tus seres amados. ¡Que la pasen bien!

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