Señales de que tu hijo puede estar sufriendo abuso SËXUĄL. Urgente compartir


Cuando se trata de cuidar y proteger a los hijos, todos los padres buscan tener las mayores precauciones posibles, ya que por más que intentemos estar gran parte del tiempo con ellos, el trabajo, la escuela y las responsabilidades no nos lo permiten, por ello hay que estar siempre informados y aprender a conocer los comportamientos de nuestros hijos, así nos aseguramos que todo esté en orden. 

El día de hoy, quisiera tratar un tema que me parece bastante delicado y sensible para muchos padres con niños pequeños o adolescentes, ya que sobre todo en ésta última etapa, sabemos que los hijos tienden a alejarse un poco y buscar su propia independencia, por lo que prefieren buscar consejos de sus amigos, en vez de recurrir a nosotros. Es lógico que muchas veces por la vergüenza o la falta de madurez no quieran hablar con sus padres de temas como el abuso físico, lo cual resulta preocupante para cualquier familia. 

Rara vez, los jóvenes o niños que sufren ultrajes, se atreven a decirlo en el momento, por lo que muchas veces es difícil ayudarles a superar una experiencia tan dolorosa y complicada, la cual trae terribles consecuencias a su conducta y a su autoestima, así como una dificultad para relacionarse con sus semejantes. 


Es importante que aprendamos a ver mas allá y siempre estemos al pendiente de los cambios drásticos de humor o de comportamiento de nuestros hijos, ya que muchas veces, ese tipo de conductas son el grito desesperado con el que ellos piden ayuda. 

1. ¿Cómo se define el abuso infantil o abuso físico?

Éste se define como cualquier actividad que implique violencia, agresión o daño a las partes privadas de los pequeños o jóvenes mediante el uso de fuerza, o a base de engaños y manipulación. También es considerado como abuso el exhibir el cuerpo sin ropa, tocarse o exponer los órganos reproductores hacia un menor, así como enseñarle material para adultos a través de cualquier medio. 

Muchos niños o jóvenes que son sometidos para participar en actividades de ese tipo, las cuales son inapropiadas para su edad, pueden sufrir traumas emocionales, además de un terrible y doloroso daño físico.

2. Señales físicas de abuso

Si un menor ha sido víctima de abuso, hay una serie de cambios físicos que pueden ser identificados por los padres, puede ser a la hora de la ducha o cuando se le esté cambiando de ropa. Algunas señales son:

- Dificultad para caminar o sentarse

- Irritación en las partes íntimas

- Infecciones urinarias o en sus partes íntimas

- Rastros de violencia como moretones en los órganos reproductores

- Hemorragias en sus parte privadas

- Dolor repentino en las áreas antes mencionadas

- Secreciones poco comunes 

Algunas de estas son complicadas de detectar a simple vista, por lo que lo ideal para descubrir si su hijo pequeño sufre un abuso físico, es llevarlo a revisión médica para poder determinar si existe o no un daño de este tipo. 

3. Cambios en el comportamiento

La exposición a comportamientos y conductas para las que los niños y jóvenes aun no están preparados, puede traer grandes traumas y mucho dolor tanto físico como emocional, confusión e incluso episodios de depresión muy fuertes, por ello es importante identificar lo siguiente, ya que en la mayoría de los casos donde ha habido abuso físico, los pequeños manifiestan este tipo de cambios:

- Tienen pesadillas constantemente, de las cuales no quieren hablar

- Pueden demostrar conductas extremas en torno al desarrollo del cuerpo humano, algunos chicos manifiestan poco o nada de interés, mientras que otros manifiestan demasiado interés. 

- Tienen conductas de naturaleza física que son inapropiadas para su edad. 

- Manifiestan comportamientos exclusivos de adultos en juegos, dibujos o en su manera de expresarse, e incluso hacia otros niños.

- Se muestran tímidos y reprimen sus emociones.

- Son excesivamente agresivos, llora mucho o muestran rechazo y ansiedad cuando están en presencia de cierta persona. 

- Baja autoestima, incluso pueden llegar a lastimarse a propósito. 

Cuando un pequeño sufre abusos, suele perder la confianza en todos los adultos o figuras de autoridad de su entorno, pues vive siendo víctima del miedo, algunos incluso sufren las amenazas de sus agresores, por lo que no se atreven a confesar o a delatar a quien les hace daño. 

Es aquí donde nosotros como padres, debemos poner especial atención y jamás forzar a los pequeños a quedarse o a convivir con una persona que les inspire poca confianza. Lamentablemente en la mayoría de los casos de abuso infantil, son los mismos familiares, conocidos o personas que tiene la plena confianza de los padres quienes son responsables de lastimar a los hijos. 

4. ¿Cómo abordar el problema?

Jamás se debe forzar a los hijos a hablar sobre este tipo de problemáticas o exhibirlo, a veces confrontar de manera directa no sirve de nada, ya que el pequeño se sentirá vulnerable. Siempre explícale que el no tiene la culpa de nada de lo ocurrido, y muéstrate calmado, háblale con paciencia y comprende que una situación tan complicada, requiere de ayuda profesional. 

Hazle sentir a tu hijo que no importa lo que diga, siempre estará protegido y no permitirás que algo lo lastime de nuevo. Tampoco te culpes, recuerda que cuando las cosas han llegado a un punto tan delicado, lo único que importa es comenzar a buscar soluciones. 

5. Siempre es mejor prevenir

Enseña a tus hijos desde pequeños a establecer límites, que su cuerpo es suyo únicamente y que nadie tiene derecho a tocarlo, besarlo, abrazarlo o a cargarlo si él no lo desea. Muchas veces somos nosotros quienes no dejamos que los niños o jóvenes hagan caso a su instinto por querer que sean “educados”, lo cual les manda la equivocada señal de que no son dueños de su espacio personal. 

Deja que tu hijo aprenda a decir “no” y siempre dale la confianza de que si alguien quiere hacerle daño o si no se siente cómodo con un adulto, no será obligado a estar a su lado. 

Recuerda que nosotros somos responsables de darles las armas a nuestros hijos para que sepan defenderse en la vida, hay que amarlos y apoyarlos de manera incondicional, la prevención y la información, es la mejor solución.

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