¿Sientes hormigueo en las manos o pies? Podrías padecer alguna de estas 7 enfermedades


El hormigueo en pies y manos suele aparecer cuando estamos mal sentados. imagino que te ha ocurrido en más de una ocasión, ¿verdad? El problema surge cuando esa sensación sucede con frecuencia. Si es tu caso, te recomiendo que tomes nota de los padecimientos que compartiré contigo en este espacio, pues esta peculiar sensación podría ser uno de sus síntomas.

En sí, ese famoso hormigueo se produce cuando se reduce la circulación de flujo sanguíneo en una extremidad como pie o mano, pero hay ocasiones en que nada obstruye el paso de la sangre y es cuando debes poner atención inmediata. La sensación que describo podría alertarte sobre un problema mayor.


Varios síntomas pueden ser parte de varias enfermedades, por eso decidí compartir contigo los trastornos que provocan este hormigueo en diversas zonas del cuerpo, especialmente en manos y pies. De una infección leve a algo más delicado, esto podrías tener: 



1.- Hipoestesia


Se trata de una enfermedad que se origina en los nervios de nuestro organismo. Impide que podamos percibir adecuadamente la temperatura del entorno, el dolor, y altera otros aspectos de nuestra sensibilidad profunda. El trastorno puede ser también un síntoma de diabetes o esclerosis y dependiendo de su origen se brinda el tratamiento, pues puede haber casos en los cuales el padecimiento es irreversible. Suele tratarse con dietas especializadas y terapia eléctrica o física. 

2.- Enfermedad de Buerger


Este padecimiento provoca inflamación e hinchazón de los vasos sanguíneos en manos y pies, así se reduce el flujo sanguíneo y se obstruyen los vasos. También se conoce como “tromboangitis obliterante”. Suele aparecer después de los 35 años y debe controlarse a la brevedad, pues puede provocar gangrena en alguna extremidad y posteriormente la amputación del miembro afectado. 

Además del hormigueo, otros síntomas de la enfermedad son llagas en los dedos, venas inflamadas, dolor en extremidades como piernas y brazos, palidez y daños en los tejidos. 

3.- Esclerosis múltiple


Es una enfermedad del sistema inmune, donde ataca y destruye por error los tejidos sanos, afectando principalmente a la médula espinal y al cerebro. Suele presentarse  más en mujeres que en hombres, entre los 20 y los 40 años de edad en la mayoría de los casos. Entre sus síntomas, además del hormigueo que ya mencionamos, también destacan pérdida del equilibrio, entumecimiento, espasmos, estreñimiento, problemas para orinar o hacer del baño y problemas de visión.

4.- Problemas circulatorios 


Estos problemas de salud hacen que el hormigueo sea constante, puede ir acompañado de cansancio extremo o agotamiento nervioso. 

5.- Polineuropatía desmielinizante inflamatoria aguda


Se trata de un trastorno poco conocido, que impide que los nervios manden señales a los músculos de nuestro organismo. En este caso el hormigueo se extiende por brazos y piernas, no se limita a manos y pies.

6.- Síndrome de piernas inquietas 


Podemos hablar de esta condición cuando la sensación de hormigueo aparece mientras intentamos dormir, pero no es su único síntoma. También puede haber dolor, calambres, picazón, problemas de insomnio y todo esto ocurre por problemas como anemia o insuficiencia renal. 

7.- Diabetes


Sin duda es una de las enfermedades que afecta a más personas en la actualidad. En este caso el hormigueo puede ser síntoma de ese mal, revela flujo sanguíneo insuficiente y quizá alguna úlcera que debe tratarse a la brevedad, pues podría provocar gangrena. 

Si la diabetes ya se ha detectado este hormigueo también podría ser producto de los nervios en el cuerpo, que aparecen al tener altos niveles de azúcar y problemas con el flujo sanguíneo. El hormigueo puede acompañarse por ardor o dolor profundo en los dedos de pies o manos, el malestar puede extenderse a toda la extremidad y provocar insensibilidad a cortaduras, piquetes y temperaturas extremas. 


El hormigueo también puede delatar problemas de salud más sencillos como :

● Lesión en algún nervio

● Presión sobre los nervios raquídeos

● Niveles anormales de calcio, potasio o sodio

● Falta de vitaminas, especialmente la B12

● Abuso en el consumo de bebidas alcohólicas o tabaco

● Mordedura o picaduras de un animal

● Como efecto secundario de un medicamento 

Ante cualquier duda acude con un médico para que te examine y pueda hacer un diagnóstico adecuado. Recuerda que un tratamiento a tiempo puede hacer mucho por tu salud. 

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