¿Sientes que tu vida está llena de preocupaciones? Elimina estas 10 actitudes y vuelve a sonreír


Es necesario encontrar el equilibrio para vivir de manera saludable y emocionalmente estable, muchas personas pueden encontrar un estado de paz y serenidad a través de diversas actividades, el ejercicio y la meditación son dos grandes ejemplos, sin embargo se necesita algo más para encontrar el camino a la felicidad. 

Con el estrés que se vive a diario, las excesivas responsabilidades y el deseo de llevar a cabo además de todo eso, actividades que disfrutemos, el tiempo parece no alcanzar nunca; debido a ello, muchas personas sufren y van por la vida con una pésima actitud, quejándose de todo lo que no se puede controlar y perdiendo energía en cosas que no valen la pena, y precisamente de eso hablaremos el día de hoy. 


¿Sabes cuáles son los “Ladrones de energía”?

Se les llama así a todas esas actitudes negativas que envenenan nuestra mente, que nos distraen de lo que realmente vale la pena, son pensamientos y acciones que no nos permiten ser felices, ya que siempre desvían nuestra energía hacia asuntos inútiles haciéndonos perder el tiempo. Si caemos en este tipo de comportamientos, jamás podremos sentirnos plenos, recuerda que el tiempo que se va, jamás regresa; analiza tu carácter y tus reacciones ¿Realmente estamos actuando de la mejor manera ante las adversidades? Y de no ser así, reflexionemos ¿Qué puedo hacer para modificar mi conducta? 


Estas son las actitudes que no te traerán nada bueno, los “Ladrones de energía” que no permiten que tengas una vida plena, recuerda que el primer paso para cambiar un comportamiento dañino, es reconocer que lo estamos llevando a cabo: 

1. Quejarse de todo

La queja siempre crea insatisfacción, pesar y negatividad en nuestro entorno, ya que no es para nada agradable escuchar a una persona que se queja constantemente de cada cosa que ocurre durante el día: el trabajo, el marido o la mujer, los hijos, el vecino, su jefe ¡En fin! Quienes viven lamentándose de cada problema, se enfocan en el pesar, en lugar de solucionar lo que les molesta, eso representa un desgaste tremendo. Recuerda que las quejas jamás te llevarán a nada, para resolver las dificultades, lo mejor es ser asertivos y en vez de quejarse, poner manos a la obra ¡Las cosas no se resuelven solas! 

2. Dejar acumular los pendientes

Es una pérdida de tiempo terrible el dejar de lado las actividades o pendientes que requieren de atención urgente; por supuesto que representan un gran esfuerzo y muchas veces resulta agotador el simple hecho de pensar en todo lo que queda por hacer, pero no te frustres, mejor comienza de una vez, ya que dejar acumular las cosas más sencillas junto con las más complejas, solamente generará estrés en tu día y más si tienes un tiempo límite para completar dicha actividad. Lo mejor para terminar en tiempo y forma es poner toda nuestra atención en una cosa a la vez, será mucho menos complicado. 

3. No darse un tiempo de descanso

Hoy en día tendemos a dejar de lado el descanso y nuestra salud se ve afectada por dicho descuido; recuerda que nuestro cuerpo es una máquina perfecta que trabaja constantemente, hasta cuando no estamos despiertos, nuestro organismo se encuentra en constante movimiento, por ello es importante destinar un tiempo al descanso, cuidar nuestra salud a base de una buena alimentación, ejercicio constante y durmiendo bien. Tal como lo decía el Dalai Lama: “Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos”. 

4. Ser desorganizado

El desorden puede ser convertido también en un hábito, y uno no muy positivo, ya que no tienes idea de la cantidad de tiempo y energía que se gasta buscando lo que se necesita entre mil y un cosas, además de que buscar desesperadamente siempre genera más desorden. Evita ésto enfocando una parte del día a organizar los espacios donde pases más tiempo: tu habitación, estudio, tu escritorio en la oficina, el coche, etc. Un lugar limpio y acomodado, siempre nos dará la sensación de una mente ordenada. 

5. Negación

Es importante aceptar lo que no podemos controlar, no dejarnos vencer por aquello que está fuera de nuestro control. Una situación que no se puede manejar siempre genera estrés, incertidumbre y pesar, no dejes que estas emociones negativas consuman tu energía, lo mejor será concentrar nuestra atención en todo aquello que sí podemos cambiar o mejorar. 

6. No dejar ir el pasado

El extremo apego al pasado y la codependencia hacia aquellas personas que no representan nada bueno en nuestra vida es algo sumamente dañino; debemos aceptar y ser conscientes de que hay cosas que se han ido y no volverán, o que existen relaciones personales que se terminan para bien. En lugar de cuestionarse “¿Por qué se fue?” “¿Qué hice mal?” plantea en tu mente “¿Qué es lo que debo hacer para mejorar hoy?” Vive en el presente y así construirás un futuro prometedor. 

7. Preocuparse demasiado

Preocuparse es inevitable, pero enfocar nuestros pensamientos únicamente en ello, representa un desgaste tremendo, ya que debemos ser conscientes de que nada cambiará por el hecho de estar ansiosos todo el tiempo. 

8. No saber poner límites

¿Cuántas veces hemos prometido cosas al aire porque jamás cumplimos? Esta tendencia es muy vista en aquellas personas que no saben poner límites a los demás. Decir “sí” a todo el mundo no te hará quedar bien, sino todo lo contrario: te causará frustraciones, agotamiento y estrés al  ver que has hecho tantos compromisos, que cumplir con todos es una tarea imposible. Organiza tus prioridades, recuerda que es mejor decir un “no” a tiempo, que un “sí” obligado. 

9. Ser rencoroso

“Perdona, dejar ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo” Así es como plantea el Dalai Lama una situación que resulta trágica para una persona: Sufrir es opcional. No dejes que el rencor y el odio se apoderen de ti, pues eres tú quien sufre con los malos recuerdos. No permitas que las ofensas afecten tu auto-imagen, ten seguridad en tu valor como ser humano, perdona y no desgastes tu mente, ideas y energía en el rencor. 

10. No decidirse

Por supuesto que tomar decisiones es difícil, pero es parte de nuestra naturaleza tener que escoger; no pierdas el tiempo pensando en cada detalle, inconveniente o razón que te hará arrepentirte de la elección tomada, mejor enfócate en trabajar para hacer de cada opción la mejor. 

Espero que esta reflexión te ayude a conocerte mejor y a resolver tus problemas de manera asertiva. Espero que tengan todos un excelente día.
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