Tener apego por alguien NO es amarlo. La diferencia más importante está en…


Todos sabemos que el amor no es fácil. Primero está la atracción hacia esa persona especial, después el miedo de ser correspondido o no y finalmente, trabajar a diario para que ese amor no se nos vaya de las manos. En este último punto es donde puede darse la confusión con algo que habla de serios problemas emocionales: el apego.

Si sientes que tu pareja es quien te hace feliz, que prácticamente tiene esa obligación y que cuando todo va mal es porque él o ella no hacen algo bien, podrías estar viviendo ese problema y debes atenderlo de inmediato, pues de lo contrario puede complicarte la vida de una forma muy grave. Permíteme explicarte los detalles. 


El amor es un sentimiento que nos complementa. Nos motiva a ser mejores y nos llena de felicidad por las experiencias que vivimos con esa persona especial, pero eso no le convierte en lo que nos hace feliz. 



El apego se da cuando esperamos que la otra persona prácticamente nos resuelva la vida, queremos que él o ella llene nuestros vacíos emocionales y le damos una enorme carga que le es imposible sobrellevar porque simplemente ese no es su trabajo, es nuestro. 


La pareja no es la persona encargada de darnos la felicidad y el amor suficiente para vivir, todo eso debe salir de nosotros mismos. Es nuestro deber ser independientes y autónomos.

Por ejemplo, una persona que se ama a sí misma tiene una serie de actividades que le hacen feliz; puede o no tener pareja pero igual se siente plena y completa. Quien recurre al apego hace a alguien más responsable de su felicidad, es como echarle la culpa de algo de lo que no queremos tomar la responsabilidad. El problema crece porque esa persona no puede resolver el conflicto de raíz. 


Si deseas llenar con tu pareja el vacío emocional que provocó alguien más, ese sentimiento no cambiará. Lo mejor es que hagas las paces con esa situación que te lastimó, que perdones a quien sea necesario y que te liberes. 

No se vale estar con alguien más para no sentir soledad, para sentirte seguro, para evadir el dolor que te ha provocado otra situación, para no sentir miedo. Si estás con alguien es porque te sientes completo y tienes tanto amor por ti que puedes compartirlo, debe ser por lo que esa persona es y no por lo que necesitas de ella. 


A eso sumémosle lo que tu apego puede significar para tu pareja. Si te hace falta al grado de que siempre quieres estar a su lado, lo más probable es que le estás dando más importancia a tus necesidades y le convertirás en una especie de droga que te hace estar bien, pero no darás importancia a lo que él o ella quiere y necesita, en consecuencia se hartará de la situación y se alejará porque se sentirá abrumado con tanto. 

Pregúntate lo siguiente: ¿cómo sería tu vida sin tu pareja? 

El apego crea una dependencia emocional y eso te restará valor ante tu pareja, pues será como si no aportaras nada a la relación. En el amor se trata de construir algo nuevo con dos partes que están completas y listas para dar este importante paso. 

Si sientes que dependes mucho de tu pareja o de otra persona, busca ayuda profesional, pues debes hacer las paces contigo mismo para, entonces sí, amar a los demás.


El apego te resta ilusiones, puede provocarte depresión y dependencia, tiene miedo por lo que pueda pasar, vive de la rutina, te impide avanzar hacia algo mejor y te hace sentir atado. 

Cuando amas verdaderamente te sientes lleno de vida, siempre hay algo nuevo, el sentimiento brilla a pesar de cualquier circunstancia, no sientes miedo, sales de la rutina, construye en equipo y, sobre todo, te hace sentir libre.

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