6 razones por qué esperar que tu esposo te haga feliz es tu mayor error. Terminará con tu relación


El matrimonio es una de las mejores experiencias de la vida cuando elegimos a la persona correcta. Esto puede traducirse en varios detalles, pero uno de los que me parecen más recurrentes y que ocasionan el fin de la relación es: esperar que tu esposo te haga feliz.

A lo largo de mi carrera, en mis pláticas y con los comentarios que amablemente comparten mis seguidores en redes sociales, he observado que una de las principales quejas de las mujeres es todo lo que su esposo no hace o hace mal. Veo con mucha tristeza que cuando comprenden lo que ambos hicieron mal en la relación es tarde, pero estoy convencido de que mientras tengamos vida tenemos algo muy valioso: tiempo. 


Con esto a nuestro favor tenemos oportunidad de disfrutar lo mejor de la vida. Hoy quiero compartir contigo las cosas que en ocasiones esperamos de nuestro esposo, que muchas veces no razonamos y que en lugar de darte felicidad te dejan un corazón roto. 



La razón por la que un esposo no puede proporcionar felicidad es la siguiente: ese maravilloso sentimiento debe nacer de ti misma. En una relación no somos felices por lo que la otra persona nos da, sino por la forma en que nos complementa y saca a relucir lo mejor de nosotros. Creo que cuando estamos con una pareja nace el deseo de ser mejores en todos los aspectos; se trata de alguien que nos inspira y nos motiva, pero todo parte de lo que ya hay en nuestro corazón. 

Es como decir que quieres llenar un vaso y el amor de tu esposo es agua, ese líquido que te llenará de vida. Pero tu vaso está un poco roto por todo lo que has vivido y tiene fugas… por más agua que él te dé no será suficiente. Permíteme explicarlo con estos puntos que hablan de las cosas que esperamos de una pareja para que nos haga feliz:

1.- Que cambie su forma de ser 


No hay nada más frustrante que pretender cambiar a alguien y que esa persona no lo permita. Muchas mujeres se casan pensando que después del matrimonio el hombre cambiará y las tratará como ellas quieren, que les dará todo lo que esperan… y no es así. Dicen por ahí que lo que es una pequeña molestia en el noviazgo y no se arregla se convierte en un gran problema para el matrimonio. 

Lo correcto aquí es aceptar a ese hombre tal como es, después de todo por algo te conquistó. Si lo que quieres cambiar es sólo porque a ti no te agrada, pero a él no le causa problemas, lo mejor es aprender a lidiar con esa conducta, enfocarte en lo bueno de él. No existen las personas perfectas, sino las reales, con defectos y virtudes. 

2.- Que haga lo que tienes que hacer tú


En el amor debe haber equilibrio y esto quiere decir que tanto él como tú deben trabajar por la relación. Tu esposo no hará todo lo posible para hacerte feliz porque quizá él hace lo que le ha funcionado y cree que eso es lo mejor para ti, pero aun así estás triste o molesta la mayor parte del tiempo. 

En el amor hay que apoyarse y ayudarse a crecer. Si algo te falta, exprésalo con claridad para que tu pareja sepa qué hacer para complacerte y a la par, que tú también hagas lo mejor para él. Al cumplir sus responsabilidades y obligaciones de forma individual y como pareja, podrán nutrir su relación sin que uno de los dos se sienta presionado o agobiado.

3.- Que sea más romántico 


Esa es otra de las formas en las que se espera que el hombre cambie. Si en un principio no fue detallista, difícilmente lo será después. Recuerda que los detalles no son sólo para complacerte sino porque le nacen y quizá no están en su naturaleza. 

Ahora bien, es muy diferente que tu esposo no tenga los detalles que tú esperas a que en realidad no tenga esas muestras de afecto. Los hombres no suelen ser muy buenos para comunicarse, y quizá su manera de expresar detalles contigo es algo tan simple como preguntar qué quieres ver en la televisión, llevarse a los niños para que tengas tiempo a solas, pasar por el galón de leche antes de llegar a casa…

Muchas veces esperas flores, cenas románticas, detalles que creemos que son lo normal, pero cada relación es distinta; enfócate en lo que funcione para ustedes. 

4.- Que acepte, valore y celebre todo lo que eres


Es hermoso tener un detalle con tu pareja, por ejemplo vestirte o arreglarte como sabes que le encanta, pero no puedes hacer todo esperando que siempre lo agradezca. Quizá te esfuerzas en cumplir todo lo que consideras que es tu responsabilidad pero para él no es nada fuera de lo común.

Me refiero a que haces las cosas esperando algo, y cuando eso no llega te sientes mal. Lo importante es hacerlas porque te nace, porque cuando cuidas esos detalles te sientes orgullosa de ti y muy amada. 

5.- Esperas que te llene vacíos emocionales


Ese no es trabajo de tu pareja sino tuyo. Hay experiencias en la vida que pueden haberte marcado y quizá necesites ayuda profesional para superarlas. Tu pareja puede apoyarte pero fuera de eso, si esperas que él resuelva todo, será una carga muy pesada con la que quizá no quiere ni podrá lidiar, y eso no quiere decir que no te ame. 

Imagina este escenario: esperas que tu novio o esposo sane todo aquello que duele en tu alma, pero no sabe cómo hacerlo. Te frustras porque no encuentras la felicidad que necesitas, se lastiman los dos y la relación termina. Tiempo después tienes otra pareja y aparece el mismo problema, simplemente lo estás arrastrando porque no le diste solución. 

6.- Que sea un “príncipe azul” 


Dejé este punto para el final porque siempre causa controversia y se ha convertido en un fenómeno recurrente. Me refiero al “síndrome del príncipe azul”. Consiste en una idea que comparten muchas mujeres: sueñan con un caballero que venga y las rescate de la vida que llevan, que puede ser solitaria, poco gratificante y rutinaria. 

Mucho tienen que ver los cuentos, las películas y otros programas que vemos en los medios de información. La mujer asume que cuando encuentre al amor de su vida todo cambiará, no habrá más sufrimiento, todo será amor, alegría y armonía… una idea que distorsiona la realidad. 

No tiene nada de malo esperar conocer a alguien a quien podamos amar y nos corresponda, pero debemos estar conscientes de que los hombres también quieren sentirse amados y deseados, quieren detalles, hablar y ser escuchados, compartir intereses, ser apoyados, ser consolados y más. 

Cuando apuntamos hacia los errores de los demás, en este caso de la pareja, un dedo dirige a ellos y tres a nosotros. ¿Qué estás haciendo para ser feliz? 

Tu arreglo personal, tu desarrollo emocional y profesional, las relaciones con tus amigos, tu familia, todo eso te da felicidad, no sólo tu pareja. En el momento en que seas feliz contigo misma podrás serlo más aún con apoyo de tu pareja, y tendrás tanto amor para dar que lo contagiarás. Ninguna persona es una media naranja buscando su otra mitad, para establecer una relación sana y funcional debemos estar completos.

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