¿Eres o conoces a una persona dramática? Mira cómo solucionarlo y llenarte de tranquilidad


Bien dicen que hay personas que buscan subsanar sus inseguridades convirtiéndose en el centro de atención. Es importante aprender a identificar a esa gente que nos roba energía y valioso tiempo invadiéndonos con sus dramas imaginarios.

El problema de estas personas recae en su limitada visión del mundo, pues se sienten constantemente atacadas y observadas por los demás; creen que son objeto de envidia, celos, y además tratan de ganarse la empatía de los demás mediante actitudes negativas, que tarde o temprano terminarán con la paciencia de todo buen samaritano. 


¿Cómo reconocer a un “rey” o “reina” del drama? A continuación te mostraré algunas de las actitudes más comunes de estas personas que son también ladrones de energía: 



1. Buscan siempre llamar la atención


Generalmente las personas que desean ser el centro de atención tuvieron serios problemas de abandono emocional durante la infancia, y buscan reforzar su seguridad y su estima en la etapa adulta mediante conductas exageradas. Cuando sus planes para llamar la atención no funcionan, esta persona se indigna y hará todo lo posible por culpar a otros de su mala suerte y su desdicha. Siempre buscan ayuda de los demás pero de acuerdo con sus condiciones, de lo contrario tomarán nuevamente una actitud de víctima. 

2. Creen que el mundo busca atacarlos 


Se toman todo de manera personal, sienten que el mundo está en su contra y tienen delirios de persecución, pues según su visión del mundo, los demás envidian su vida, su actitud, sus cosas, su belleza, su inteligencia, etcétera. 

3. Exagera situaciones de la vida cotidiana 


Siempre tiene una mejor historia que contar la cual, aunque es muy difícil de creer, opacará lo que digan otros. Se imagina los peores escenarios posibles y sufre de manera anticipada; su capacidad de “alterar la realidad” suele ser objeto de polémica, y cuando lo acusan de exagerar se altera demasiado y se comporta como víctima para ganar la simpatía de los demás.

4. Confunde honestidad con imprudencia


Dicen siempre lo que piensan de la manera que lo piensan, sin considerar los sentimientos de los demás. Se excusan diciendo: “es que no me puedo callar lo que pienso”, “discúlpame que te ofenda, pero…”, “ya sabes cómo soy de honesta”. Sin embargo sus comentarios siempre terminan hiriendo a todo el mundo y creando más drama a su alrededor.  

5. Viven en el pasado


Se enfocan siempre  en los sentimientos negativos: el dolor, la traición y sus vivencias tormentosas. Nunca recuerdan los buenos momentos, sino que toman la oportunidad para revivir una y otra vez aquello que los ha herido. Han platicado la misma historia incontables veces; quienes los conocen saben que tendrán que escucharla una y otra vez, de lo contrario se ofenden. 

6. Es una eterna víctima


Sienten que el mundo busca dañarlos, por ello se escudan en el sufrimiento y el dolor, pues no quieren hacerse responsables de sus actos. Es más fácil decir que todos están mal, para poder sufrir en vez de actuar para mejorar. Y aunque reciban ayuda de los demás, nunca es suficiente; siempre terminarán diciendo que han hecho todo por su cuenta. 

Cómo evitar caer en el juego de la eterna víctima

A continuación te daré algunos consejos prácticos para no caer en el juego de las personas dramáticas, pues mientras mayor atención les des más buscarán de ti, al punto de que querrán exigirte que les resuelvas la vida.

● Pon límites. No les sigas el juego; en ocasiones es complicado alejarlas de tu ambiente laboral, por ejemplo, pero siempre deja en claro que tienes asuntos importantes que atender, y de manera cortés hazles ver que no estarás disponible las 24 horas del día. Verás que poco a poco esa persona se irá alejando. 

● No expongas a un dramático. Estas personas no entienden razones y tienen la absurda idea de que el mundo quiere verlas sufrir. Simplemente no discutas, limítate a escuchar un momento y no te dejes manipular. 

● Concéntrate en lo positivo. Trata siempre de contrarrestar sus malas actitudes y su pesadez con una actitud positiva. Por ejemplo, si esa persona dice que “el clima está pésimo” tu puedes contestar: “no te preocupes, aún puede mejorar”. De esa manera no caerás en la amargura de esos ladrones de energía. 

● No prestes atención. Si ya no te es posible lidiar con una conversación de este tipo, aléjate y concéntrate en tus propios asuntos. Después de todo, los sentimientos y las reacciones de otros no son responsabilidad tuya. 

Espero que estos consejos te sean útiles para lidiar con personas que te quitan energía y tiempo valioso.

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