Mira lo que el color de tu flujo revela sobre tu salud. Podrías estar sufriendo alguna enfermedad


La salud de la mujer es delicada, y cuando comienza a tener actividad sexual pueden aparecer algunas infecciones o condiciones. No necesariamente quiere decir que su pareja le ha sido infiel y le ha contagiado alguna enfermedad; la ropa que usa y sus hábitos de higiene pueden influir para crear una alteración en su flora vaginal. De ahí se deriva el tema que quiero compartir en esta ocasión: los tipos de flujos cervicales a los que debes estar atenta para prevenir mayores trastornos de salud. 

En sí el flujo vaginal tiene tres funciones en el organismo femenino: autodepuración, humectación y lubricación. Por lo general es transparente, sin olor y sin color, no produce ninguna sensación molesta, pero cuando algo de esto cambia empiezan las alarmas. Estas son las condiciones que te sugiero observar con cuidado, pues deberán ser atendidas por un médico especialista : 


1.- Blanco


Es normal que aparezca y que tenga textura y color ordinarios. Puede cambiar un poco, según el día de  tu ciclo menstrual (recuerda que tiene varias etapas, no sólo cuando llega tu periodo). Por ejemplo, cuando estás ovulando el flujo se hace un poco más espeso, blanco y pegajoso. 



2.- Marrón


El flujo toma este color cuando estás por iniciar o finalizar tu periodo. Si aparece cuando no es momento de reglar, podría ser señal de embarazo. Lo recomendable es acudir al médico para que realice los exámenes necesarios. 

3.- Produce picazón y en ocasiones fiebre


Esta es clara señal de una infección pues, como comenté anteriormente, la aparición de flujo es algo normal. Ante cualquier molestia acude al médico de tu confianza. 

4.- Blanco-grisáceo, verde, espumoso o amarillento


Quizá no has tenido molestias físicas pero el flujo se ha modificado, esto quiere decir que hay alguna infección por ahí alterando todo. Lo mejor será acudir al médico para que te revise y puedas iniciar el tratamiento adecuado. 

5.- Rojo 


Fuera de cuando estás menstruando, la aparición de sangre en tu flujo indica problemas muy serios de salud. Si es acompañado por periodos abundantes donde la toalla, el tampón o el método de higiene que utilizas parece insuficiente, debes acudir al médico cuanto antes. 

Recuerda que el ginecólogo es el especialista que trata los problemas de salud en esta zona de tu cuerpo. Ante cualquier flujo de estos tipos o alguna molestia que te parezca extraña, consúltalo para descartar cualquier duda y verificar que tu salud esté en buen estado.

La mayoría de las infecciones que sufren las mujeres ocurren por deficiencias en su sistema inmunológico, mala higiene, una nueva pareja o tener varias de ellas, problemas congénitos, deficiente higiene del baño o piscinas y tinas, estrés, mal descanso, embarazo, diabetes y uso frecuente de antibióticos, entre otros. 

No olvides que lo ideal es acudir con el ginecólogo de forma periódica, pues la prevención evitará problemas de salud mayores. Lo ideal para quien ya es activa sexualmente es realizarse el examen del papanicolau una vez al año y revisiones semestrales para evitar pequeñas infecciones. 

¿Tienes ya un ginecólogo de confianza? Muchas mujeres no acuden al médico por pena, y sin saber pueden estar sufriendo alguna enfermedad. Afortunadamente hay especialistas hombres y también mujeres, por lo que puedes estar confiada y segura de que encontrarás la mejor atención. Tu salud es primero. 

Confío en que con estas sugerencias y otras de mis recomendaciones, podrás ser una mujer sana en todos los sentidos.

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