¿Por qué los niños mienten? Mira las 3 razones y cómo corregir este mal hábito


¿Te has preguntado alguna vez por qué los niños mienten? Muchos adquieren este mal hábito porque a temprana edad descubren que una mentira puede hacer feliz a quienes les rodean, como sus padres o sus hermanos. El problema surge cuando nos damos cuenta de que esta conducta es recurrente, y altera en el pequeño su concepción del mundo y su forma de relacionarse con los demás. 

Psicológicamente hablando hay tres razones por las que un niño puede mentir: para compensar sus sentimientos, para librarse de algún problema o para evadir una responsabilidad. Ninguna lo justifica. Por ello decidí compartir contigo una serie de consejos sobre lo que puedes hacer para enseñar a tus hijos sobre la honradez y combatir ese mal hábito. 


En un principio los niños recurren a la mentira porque con ello distorsionan la realidad. La conducta está más relacionada con las fantasías que quieren crear y su imaginación, pero si no se les enseña la diferencia entre realidad y ficción podrían recurrir a la mentira con frecuencia.



La edad en la que podemos considerar que un niño está teniendo problemas con las verdades a media y las mentiras es después de los 6 años, aproximadamente. Antes de eso no distingue con claridad lo que es real. 

Para solucionar el problema te propongo las siguientes acciones: 

1.- Investiga por qué miente


Con las mentiras evadimos la realidad y pueden ser un recurso para expresar que no se siente a gusto con él mismo. Quizá lo hace porque teme un castigo severo por algo de lo que es responsable; puede pensar que eres demasiado estricto y por eso busca ocultar algunos de sus actos. Apoya la situación de forma positiva y ante sus errores, en lugar de llamarle la atención ayúdale a que sepa lidiar con las consecuencias. 

Otra razón puede ser que mentiras anteriores le permitieron conseguir algo, desde un reconocimiento de alguien especial hasta algo material. Lo mejor que puedes hacer es analizar sus conductas pasadas, explicarle por qué está mal lo que está haciendo y sus consecuencias.

2.- Predica con el ejemplo


Será absurdo que exijas honestidad a tu hijo si te ve mentir. Claro que como papás queremos lo mejor para nuestros niños, pero al no reconocer nuestros errores les enseñamos que deben tener esa actitud en la vida. 

3.- Enséñale los efectos de la mentira


Habla con él sobre lo que ocurre cuando se dice una mentira: se provoca otra y a la larga, una situación insostenible que le consumirá. Demuéstrale que aunque sea difícil, decir la verdad será lo mejor en cualquier momento de su vida. 

4.- Demuéstrale que le amarás de cualquier forma


Hazle entender que cuando comete un error puede haber consecuencias, pero que eso no cambiará el amor que sientes por él. Recuérdale que lo que haces es por corregirlo pero que eso le enseñará algo valioso. 

5.- No le permitas ninguna mentira


Quizá suena extremo, pero si consientes una mentira pequeña, tu hijo esperará que también permitas actos de deshonestidad más grandes. Evita justificar las ocasiones en que miente y sé firme con las consecuencias.

6.- Celebra cuando diga la verdad


Agradécele su esfuerzo, reconoce que quizá eso le ocasionará alguna consecuencia pero refuerza en tu hijo que es lo correcto, porque le ahorrará problemas futuros. 

7.- Recuérdale que será responsable por sus actos


El castigo no consiste en hacer que tu hijo se sienta mal por lo que hizo, debe ver las consecuencias de su mentira, exprésale lo que te hizo sentir y cómo afectó su acción a los demás. 

8.- Enséñale el valor de la verdad


No des mucho peso a los errores, celebra su honestidad y trabaja en lo necesario para resolver el conflicto que le hizo mentir, así aprenderá lo importante de decir la verdad. 

9.- No le pidas que mienta por ti 


Esta es otra manera de decirle que las mentiras son buenas y útiles; además, que está bien evadir sus responsabilidades. ¿Te ha pasado que alguien te llama pero no quieres contestar y pides a tu hijo que diga que no estás? Algo tan simple como eso puede alterar su concepto de mentira y de por qué es negativa.
    
10.- Impón consecuencias considerando su honestidad 


Por ejemplo, si hizo algo que le ocasionó un castigo, aclárale que gracias a que dijo la verdad las consecuencias serán menores. 

Lo mejor es que des a tus hijos buen ejemplo, y que cuando les cuestionen sobre su honestidad e integridad piensen en ti y en nadie más. Recuerda que su escuela más grande eres tú; si quieres que tu hijo sea persona de bien empieza por ti mismo.

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